sábado, 27 de agosto de 2011

Here, there and everywhere

He vuelto de mis vacaciones en Córdoba, no quiero escribir mucho, no quiero pensar mucho. Esto es un minipost, no es uno de mis recargados comentarios de siempre. Sólo quiero expresarme rápido, antes de perder esta sensación en mi cabeza.

No podéis imaginar lo difícil que es vivir aquí y allí, tener mi vida aquí, mi mujer, mis hijas, mi familia política (odio esta expresión), mi casa, mi trabajo que adoro, una ciudad fantástica y allí, allí tener mis padres, hermanos, sobrinos, amigos de la infancia, mis raíces, recuerdos, olores...mi Córdoba.

Vine a vivir a Barcelona hace 10 años, y me acogieron con los brazos abiertos, me han hecho sentir en casa y tengo 3 catalanetas conmigo para hacerme el más feliz de los mortales.

Pero en Córdoba también tengo muchas cosas. No sé lo que sienten los demás ni quiero ofender a nadie pero, ser de Córdoba y no vivir allí es muy muy duro. No sé si será lo mismo para los de Guadalajara o los de Argamasilla de Alba. Sé que Córdoba se te queda en el corazón y en la mente mientras vives.

Y mi familia, bueno, mi familia y amigos de allí son de los que...no quieres separarte nunca.

Y así será siempre.

Dos vidas, dos lugares, dos familias. Dolor al dejar un sitio y volver al otro. No estar nunca totalmente completo.

A veces siento que allí soy "el catalán" y aquí el "andaluz". Y eso es una gilipollez porque en ambos sitios me dejan ser yo mismo. Por eso los quiero tanto a ambos.

Pero nunca me voy a acostumbrar a dejaros atrás, estéis en Córdoba o en Barcelona. Nunca, ni lo pretendo, ni lo quiero.

Lo único que quiero es que entendáis que cuando hable bien de mi vida en BCN no menosprecio CDB y que cuando os digo que CDB es algo único no insulto BCN, ni a vosotros.

Ojalá BCN estuviera a 100kms de distancia y no 1000 de CDB porque mi vida está aquí, en Catalunya, y seguirá aquí, forever and ever.

Necesito que alguien invente ya la teletransportación para poder abrir una puerta y daros un beso cuando quiera. Para poder oler el azahar, pasear por la judería o que apretéis a mis niñas hasta que os apetezca.

Catalanes, andaluces, os quiero con locura.


jueves, 2 de junio de 2011

U against the other




En UK hay una costumbre musical francamente divertida si te lo tomas a bien...es la de enfrentar a dos grupos que tienen éxito más o menos a la vez. De esa forma, tú estás en un bando u en otro (a no ser que seas gente como yo que me la repanfinfla lo de los bandos).


Estos enfrentamientos suelen venir creados desde las grandes revistas británicas: Melody Maker, New Musical Express o incluso la propia BBC y su Top of the Pops.


El caso más típico es el de The Beatles/The Rolling Stones, algo así como ¿qué quieres más a mamá o a papá?...imposible decantarse o no disfrutar a ambos...aunque :) personalmente quiero muchísimo más a papá musicalmente hablando (The Rolling Stones).



Tras dividir UK entre niños/as buenos (Beatles) y malos/as (Rolling) durante décadas, hubo decenas de casos más, algunos sin grandes peleas, como cuando quisieron hacernos decidir entre Led Zeppelin y Deep Purple a principios/mediados de los 70. Esta comparación era algo así como decir ¿te gusta más Caravaggio o el que te ha pintado el piso?. Sí, por si tenéis dudas...Caravaggio es Led Zeppelin.


En los 80 hubo enfrentamientos extraños como ver si te gustaban más Depeche Mode o The Cure, dos grupos que se parecen entre sí como las Pirámides de Egipto y el Santiago Bernabeu.



Un enfrentamiento que si tuvo más éxito por la cantidad de gente que entró al trapo fue el de Duran Duran y Spandau Ballet en los 80. Musicalmente ambos aportaban bastante poco pero estuvo divertido ver a las niñas con las carpetas llenas de unos u otros.


El gran gran enfrentamiento tras Beatles y Rolling fue a mediados de los 90: blur y Oasis. Éstos dos tenían talento para dar y tomar, y sus líderes decidieron seguir el juego al igual que sus compañías discográficas. Qué mejor publicidad!!! Y aún mejor si sus singles y álbums se planifican para chocar en las listas y ver quién gana.



Allí teníamos a Noel Gallagher y a Damon Albarn peleándose con la ayuda de Liam y de Alex James. Frases portada para NME como la de Noel "deseo que Damon y Alex contraigan el sida y se mueran". Con respuestas tipo Damon cuando ganaron todos los brits habidos y por haber: "Oasis ganó el año pasado la liga, nosotros hemos ganado liga, copa, champions y supercopa".



Fue francamente divertido. Yo me posicioné por blur, y sigo allí pero disfruto como un mono con Oasis.



El penúltimo gran enfrentamiento fue el de Kaiser Chiefs y Arctic Monkeys, los primeros grupos nuevos de gran éxito en UK tras el hundimiento de las discográficas. Basados en el boca a boca, my space y las demos por internet ambos venden más de 1,8 millones de discos en UK de su primer álbum y Arctic Monkeys bate el récord de ventas en una semana para un debut.



El tiempo pone a cada uno en su sitio y Arctic Monkeys ha goleado a otro gran grupo, Kaiser Chiefs... pero ensu momento la gente estaba con unos o con otros...eran Sheffield contra Londres, obreros contra pijos, lo mismo de Blur y Oasis (Londres contra Manchester, pijos contra obreros).



El último gran enfrentamiento está aún naciendo: The Wombats o The Vaccines. El tiempo nos dirá donde llega cada uno. Ambos han vendido muchísimo en UK pero...mi impresión es que The Wombats pasarán a estar en las enciclopedias y The Vaccines en el recuerdo de unos cuantos.



Mientras tanto, en un lugar del suroeste de Europa llamado España intentan decidir si les gusta más Melendi, Pignoise o Despistaos... ¿Todos? No, un grupo de gente irreductible...en fin, ya sabéis como continúa, no?












viernes, 15 de abril de 2011

Escritura automática

¿Sabéis esa sensación extraña de que estás en un momento especial? Cómo si estuvieras imbuido en una película de Andrei Tarkovski. Yo la tengo ahora, pero no puedo expresarme creando cosas como Stalker, ni tan siquiera como El Espejo.

Esos momentos especiales en los que sientes que quieres coger un trozo de tu mente y plasmarlo en un papel aunque no le importe a nadie o sea una soberana estupidez lo que escribes. Simplemente te pones y escribes, intentas capturar el momento, como si fuera una fotografía de tu cerebro. En escritura automática

Pienso en cosas pasadas y en cosas presentes, escribo sobre cosas importantes y cosas absolutamente vanas.

Si volviera atrás en el tiempo tal vez volviese a hacerlo todo igual, al fin y al cabo, soy lo que soy también por todo lo que hice o dejé de hacer.


Y quizás ahora sepa más que entonces, pero las cosas siguen doliendo. Eso es una de las cosas mágicas de la vida y también de las cosas malditas...que no sabes qué te espera de aquí a unos segundos...no digo ya días.


Y sólo sé que hay olores, recuerdos y sensaciones que nunca más volveré a tener. Tengo millones de olores, recuerdos y sensaciones nuevas pero...algunas cosas no volverán.


Hacía mucho tiempo que no escribía en escritura automática, antes siempre lo hacía. Rellené algo así como 54 volúmenes de escritos entre 1993 y 2001. A una media de 9 por año. No esperaba reinventar la literatura autobiográfica, ni tampoco dejar al mundo un legado de "lo maravilloso que soy y no conocéis". Creedme que no tengo ese ego.

No, simplemente llevaba siempre conmigo un volumen en el que plasmaba ideas sueltas, con o sin sentido, razonamientos, frases y situaciones que pasaban en mi vida. La vida de un chico que intentaba avanzar entre un montón de cosas extrañas y otras francamente divertidas.

Escribía y escribía, jamás le dejé a nadie leerlo. A nadie...

Podía hablar de todo, desde de cómo había jugado ese día con el equipo, cómo era la canción nueva compuesta por JMDA, Body y yo o cómo eran las nuevas chicas llegadas a mi ciudad procedentes desde Dios sabe donde.

Pero a veces también hablaba de cosas como que echaba de menos selecciones como Yugoslavia o la U.R.S.S., o cómo me gustan los Renault 8 de 4 faros.

Cosas que no le importan a nadie pero que moldean un ser humano, somos bastante más que unos y ceros. Escribía y escribía. Nunca sentí vergüenza pasado el tiempo por lo escrito.

Ahora es algo así, sólo que no cojo los eternos bolígrafos de gran grosor que siempre usé. Ahora me siento frente a una fría pantalla y os dejo leer estas cosas.

Pero todo es mucho más frío que antes, sobre todo porque ahora escribo en una megared mundial en la que puedo deciros que me gusta la música de Prince o que me gustan los coches Traband y los BMW X7 o serie 700...pero, en el fondo, sabéis que todo lo que escriba está condicionado porque será leible.

Las canciones que compusimos JMDA, Body y yo eran muy buenas porque no pensábamos que fueran a oirlas nadie, componíamos para nosotros y eso hacía que hubiera magia.

Me encantan las portadas de los discos de Death Cab for Cutie, me parecen de lo más maravilloso del mundo. Todas menos la de Transatlanticism, creo que si mi banda hubiese seguido tras firmar el contrato discográfico hubiera buscado portadas así.

Echo en falta escribir así, automático, sin releer ni volver atrás, simplemente poner un párrafo sobre lo que venga a mi cabeza mientras oigo música de fondo.

Ahora oigo Beck y pienso en lo maravilloso que es pasear por Cádiz, o cómo espero que en los próximos playoffs de la NBA alguien coja a los Miami Heat y los elimine sin remisión, y que le pase lo mismo a los Bulls para después mandar a Derrick Rose a un equipo de baloncesto para niños de 10 años y que así pueda aprender conceptos básicos del baloncesto como "pasa la maldita pelota" o "no hagas siempre la misma entrada, tira desde fuera también".

Por mi cabeza siempre pasan miles de pensamientos, leo y leo, miro e intento comprender toda la información que pasa.

Estudié Historia porque amo la Historia, hice la carrera porque me gustaba la Historia. Es el mejor motivo del mundo. Ahora sigo amando la Historia, leo cosas de Historia, veo documentales de Historia y tengo un papelito sin importancia que me dice que durante un tiempo fuí a unas clases y contesté lo que querían que contestase en unos papeles. Nada más. Soy feliz de que me guste la Historia y aprender más cada día, no de que me den papeles con títulos.

Trabajo en Sony porque me gusta Sony, creo que es el mejor motivo del mundo. Hay quien me dice que no soy funcionario...vale, pero soy feliz.

Duermo poco, pero es la única manera de saber sobre Trabands, Historia, Prince, Sony, escritura automática, Tarkovski, Cádiz o portadas de Death Cab for Cutie.

No sé si mis volúmenes siguen en Córdoba, en casa de mis padres, creo que sí, espero que no se los hayan comido mis sobrinos...

No tengo nada que ocultar en ellos.

De hecho no tengo nada que ocultar en mi vida...¿sabéis lo a gusto que se duerme así?. Yo debería saberlo pero, desgraciadamente duermo como el culo. Desde niño he dormido como el culo.

En fin...iros ya a dormir que es tarde...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Right now, right here


Este lunes pasado salió al mercado el nuevo disco de R.E.M. "Collapse into now". Puede que sea el último de su carrera o, espero, pase como con los Rolling Stones y sean eternos. No conozco un mundo sin R.E.M., sin Depeche Mode, sin Rolling Stones, sin Prince, sin David Bowie...y me da rabia pensar que algún día no habrá más.


Llegará el día en el que se hable de ellos en pasado, aunque su música siempre nos acompañe. Y entonces vendrán miles de tontos a decirnos cómo eran de buenos, cuando no les compraron ni un maldito álbum en vida.


Ya me conozco todo eso con Elvis, con Michael Jackson, con Lennon, con Hendrix...auténticos genios según la gente, pero que vieron como sus carreras entraban en barrena mientras estaban vivos para ser recuperados tiempo después.


Michael Jackson fue denostado en sus últimos álbums (no entro en su horrible vida personal) para luego ser aclamado al morir.


No quiero oir eso de R.E.M. ni de Prince, ni de Depeche Mode o Bowie, etc, etc...no quiero que me vengáis con vuestras camisetas y vuestros malditos discos recopilatorios a decirme lo buenos que eran cuando el mundo les dió la espalda en vida.


La gente sigue sin haber oido Accelerate o UP o Reveal de R.E.M. porque fueron sacados cuando ya no eran "la moda".


Ahora sacan una auténtica obra maestra "Collapse into now" que supera a otra obra maestra como fue Accelerate, pero no creo que vendan ni una décima parte de lo que vendían en los 90.


Ahora ya no es cool oir R.E.M. o Prince, no, ahora mola mucho más ir con tu Apple y tu Ipod oyendo variantes de David Guetta, mientras tomas café (tú que nunca tomabas café), en un Starbucks donde te cobrarán a precio de oro por poner tu nombre en la taza y darte wifi.


No quiero veros decirme que siempre os gustó R.E.M. o Prince cuando estos hayan muerto. No quiero oiros decirme que Michael Stipe cantaba genial cuando él ya no esté aquí.


No quiero que lleguen al número 1 de los 40 principales con un "R.E.M. The Hits" o con un "Prince The Nº1's".
Me sentiré sucio si veo que hacéis eso.


R.E.M. lleva 30 años sacando disco maravilloso tras disco maravilloso.


Tuve que apartarlos de mi vida un tiempo porque era incapaz de oirlos sin relacionarlos con mi familia, mis amigos, mi tierra, mis recuerdos y todo eso me ponía muy triste.


Hace un tiempo pude volver a oirlos, porque estaba tan feliz con mi mujer, mis hijas, mi trabajo en Sony y BCN que nada podía quitármelos ya de la cabeza.


Ahora ya no suenan a mi adolescencia y mi universidad, suenan a mi vida.


No quiero que la gente pase su vida diciendo lo bueno que fue algo que ya no está.
No quiero pasar los días sin decirle a mi mujer cuánto la amo.
No quiero que la gente diga qué bueno era Prince y qué bueno era Iniesta en los años en que lo ganamos todo.


Estoy harto de gente que vive idealizando el pasado y soñando con un futuro que despreciarán al convertirse en presente.


Seguramente éste será el último álbum de R.E.M., terminan su megacontrato con Warner y a día de hoy no estoy seguro de que quieran seguir en un mundo de la música lleno de politonos, itunes y modas de una semana de duración.


Parece ser que no sacarán más discos, tienen 50 años y, supongo, se han hartado un poco de que la gente les diga lo que tienen que hacer "necesitamos un single más comercial, haz una versión especial para itunes, graba un vídeo con chicas para MTV, ¿qué tal si haceis un dueto con un cantante de hip-hop?.


Imagino que Peter, Mike y Michael (y Bill aunque ya no esté en el grupo) tendrán ganas de decirles a todos un "iros todos al mismísimo carajo".


Y lo peor es que sé que llegará el día en el que todo el mundo hable de "qué buenos eran y cómo me gustaban, por eso me he comprado este recopilatorio y llevo esta camisetita".
Intentad no insistirme mucho con vuestros comentarios cuando llegue el momento, porque puede que os comente suavemente: "¿dónde estabas tú cuando Leave de New Adventures in Hi-FI iluminó este mundo?.


Quereos ahora que podéis, no os echéis de menos de aquí a un tiempo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Pumares, un genio incomprendido


Llevo algunos posts tratando temas muy serios, no quiero que esto se convierta en un blog sobre la filosofía racional, el yo y el super yo así que...vamos a hablar de cine.


Hay algo que no sabe mucha gente y es que un gran culpable de mi amor loco por el cine es el hoy denostado Carlos Pumares.


Yo era un niño, muy muy niño y ya tenía los problemas de sueño que siempre he tenido. Mis padres eran conscientes de ello y me dejaban ponerme la radio a horas intempestivas porque, simplemente, no podía dormir.


Aprendí a dormirme con los cascos puestos. Eran las 12 de la noche y oía Supergarcía (sí, menos cachondeo, José Mª García era el amo entonces) y después...a eso de la 1.30 empezaba Polvo de Estrellas con Carlos Pumares. Un programa maravilloso de cine aunque su título suene a gran éxito de Rocco Siffredi.


Me reía yo sólo oyéndolo mientras mi hermano dormía en la cama de al lado plácidamente.


Era un formato de programa increible porque podía decir lo que quisiera y parecía que nadie le diría nunca nada. No era el típico programa de radio de esas horas de "hola, qué tal, ¿en qué puedo ayudarte? ¿te sientes atraido por tu vecino de el quinto? ¿desde cuando te gusta tu vecino querido Julián?.


No, aquello era único. Él llegaba y se ponía a hablar de lo que le salía de allí y la gente le llamaba. Si el tema que le preguntaban le interesaba podía salir un programa increible en el que aprendías un montón y te reías muchísimo. Si le llamaba alguien con una lista de "tu opinión sobre las siguientes 132 películas" o "¿cuál crees que es la mejor película del mundo: Ghost o Dirty Dancing?" lo cortaba al momento, mandaba todo a freir gárgaras y ponía música, a veces no volvía a hablar más en toda la noche y te reías sin parar oyéndole decir "pero cómo la gente es así...claro luego votan lo que votan".


Y me reía sin parar. Hablaba de cine clásico y yo intentaba grabar en mi vídeo (sí, he dicho vídeo, VHS by Sony of course) todas las películas clásicas posibles, sobre todo en la 2, subtituladas. La verdad es que era un niño bastante raro, pero disfrutaba como un enano oyendo historias de Clark Gable, Cary Grant, Hedy Lamarr (de la que Pumares siempre decía que estaba "Lamarr de rica", John Wayne, Myrna Loy, etc, etc.


Y aprendí que el director era lo más importante de toda película y que John Ford, Howard Hawks, Mankiewicz o Fritz Lang eran sinónimo de calidad.


Recuerdo grabármelo en cinta cuando no estaba en casa (ah, lo que yo hubiera dado por internet entonces) y oirlo en las simpáticas noches de Córdoba en verano tras un día a 45º.


Empecé a ver cine y más cine, a leer libros y más libros, cada paso que conocía me llevaba a otro paso.


Oía a Pumares gritar aquel clásico de FIBERGRÁN a una señora empanada que no se enteraba de nada y...un día tuvo que dejar el programa, era de esperar, pero ya nadie pudo quitarme el cine de la cabeza.


Seguro que muchos no lo conocéis, deberíais buscar Fibergrán y Pumares en Youtube, me entenderíais mejor sobre cómo reaccionaba con los oyentes plastas.




domingo, 30 de enero de 2011

TODO VA A SALIR BIEN


Hace casi dos años que nació Elisabeth, en muy pocos días cumplirá su segundo año en el mundo.

No quiero recordar lo mal que lo pasamos hasta aquel mágico día en el que salimos del hospital con ella en brazos y un papel maravilloso que decía que TODO IBA A SALIR BIEN.



La vida puede torcerse en cuestión de segundos, pero nunca nos damos cuenta. Aquella madrugada fría de Febrero, lo que iba a ser un parto fácil en el que llegaría nuestra esperada segunda hija, se convirtió en una pesadilla.



No sé por qué escribo sobre esto, ni por qué lo recuerdo, tal vez sea simplemente porque necesito expresar parte de lo que ocurrió dentro de nosotros y que...nunca olvidaré.



Tampoco sé exactamente de dónde se sacan fuerzas para salir adelante cuando todo parece salir mal pero...se sacan y, después, al pensarlo fríamente, no entiendes como lo hiciste pero lo hiciste.



No quiero aburrir a nadie con términos médicos: prolapso, intoxicación pulmonar, cesárea de urgencia...



Sólo sé que mientras me vestía y sonreía para entrar al quirófano porque nacía mi segunda hija una enfermera se me acercó y me dijo que algo iba mal.



Edurne llevaba horas diciéndome que era horrible lo mal que se sentía y ahora todo empezaba a tener sentido.



En cuestión de segundos me sacaron a empujones de allí y me dijeron que tenían que intervenir urgente porque había peligro para 2 de mis 3 niñas porque Elisabeth, que aún no había nacido, ya era una de mis 3 niñas.



Y allí me dejaron sólo, en la puerta del quirófano, sin nadie que me dijera nada más. Rezando a Dios, a Alá, a Buda y a toda los dioses de la Grecia clásica.



Mientras me sacaban vi imágenes que se quedarán para siempre en mi cerebro, imágenes que llegaban a mí como si me golpeasen en un ring próximo al knock out.



Mi preciosa Edurne me miró mientras se le cerraban los ojos por la anestesia y lloró un "no te preocupes, todo va a salir bien" y vi cómo intentaban con las manos que Elisabeth no se ahogase.



El tiempo pasó, lloré, me mareé, quise vomitar, paseé arriba y abajo por ese pasillo sin gente.



Elisabeth nació y lloró pero algo no iba bien. No sabían cómo reaccionaría mi mujer y por qué no respiraba bien mi bebé. No sabían si le había faltado oxígeno. No sabían si había tragado algo malo...me pregunté por qué la ciencia está tan avanzada pero nunca nadie sabe nada de forma segura.



Me dieron a mi bebé en brazos, la besé y le dije que TODO VA A SALIR BIEN. A los pocos minutos se la llevaron, antes de que mi mujer pudiera siquiera sentirla suya.



Los siguientes días en la UCI fueron horribles. Elisabeth llena de cables, comiendo por la nariz y sin dejarme tocarla más allá de una incubadora.



Alguien a quien quiero muchísimo murmuró: es cruel que pasen estas cosas.



Miraba a Elisabeth desde fuera, mi mujer estaba en otra planta, haciendo como que podía con todos esos dolores y el inmenso dolor de su corazón por no poder tener a su bebé al lado, ahora que la necesitaba más que nunca.



Pensaba en Elisabeth, los doctores me decían que sería duro para ella pasar de sentir a su madre desde que se formó a estar sóla, tumbada boca abajo, sin ningún roce ni cariño.



Pasaron los días, subía y bajaba de una planta a otra, le volcaba el biberón a Elisabeth para que le cayera por los cables y le decía que yo era su papi, y que siempre la iba a cuidar y siempre iba a estar ahí.



Subía de planta y le enseñaba fotos a Edurne de nuestro bebé, esas fotos que no podía hacer en la UCI pero que necesita mostrarle a mi mujer para ver que TODO IBA A SALIR BIEN. Las enfermeras veían como sacaba mi móvil intentando que nadie se diese cuenta y ellas miraban para otro lado.



Llegaba a la habitación de Edurne y le decía lo bonita que estaba y que había comido algo más, que el nivel de oxígeno en sus pulmones ya había llegado al 60% y que TODO IBA A SALIR BIEN.



Cada vez que entraba y salía de la UCI tenía que lavarme con un jabón especial, manos, brazos, ponerme bata y mascarilla, aprendí rápido a abrocharme sólo por detrás.



A mi móvil llegaban vuestros mensajes, vuestras llamadas. Vi toda la gente que nos quería. Me sentí bien.



Mientras tanto, cada noche, nuestra otra hija, la preciosa Lucía, dormía en casa de sus avis, con una foto impresa de las que le hice con el móvil a su hermana en la incubadora, y decía que TODO IBA A SALIR BIEN, pero que necesitaba que estuviéramos los 4 juntos y que todo hubiera pasado.



Llegó un día que nunca quisimos vivir, Edurne mejoró algo y la dejaron volver a casa, pero nuestro bebé no iba con nosotros. Edurne lloraba en el coche diciendo "no es justo". Yo conducía intentando no llorar.



Un día, una enfermera llegó y me dijo que mi pequeña Elisabeth era increiblemente fuerte y que respiraba bien por sí misma, que TODO IBA A SALIR BIEN.

Pero aún quedaba lo más duro, había que hacerle pruebas para dictaminar si su cuerpo tenía alguna secuela por lo ocurrido.

Le hicieron scanners cerebrales mientras la cogía en brazos y suplicaba que todo estuviera bien, que fuera una niña normal.

Y un día, le pusimos un gorrito y nos dejaron quedárnosla parasiempre, y nos sentimos completos. Nuestra burbuja estaba completa, los 4, Edurne, Lucía, Elisabeth y yo.

Llegamos a casa, le enseñamos su hogar, cerramos la puerta y supimos que TODO IBA A SALIR BIEN.

Nos dijeron que iba a ser un poco duro, porque podía afectarle el shock de haber nacido y haber sido apartada del calor de su madre pero que poco a poco se adaptaría a todo.

Hoy no entiendo cómo era la vida sin ella, no entiendo los días sin darle besos en sus mofletitos, sin abrazarla y oirla reir.

Cada día que pasa es más mágica, más especial, más divertida, más única. Mi pequeña reina Elisabeth. Alguien que hace que todo tenga sentido y que cada día sea un poco mejor que el anterior.

No sé cómo pude ver el Barça todos estos años sin tenerla a mi lado SIEMPRE cogiéndome la mano mientras veo el partido.

Me quedo con esa imagen...ya hemos hablado demasiado de hospitales y problemas.

martes, 11 de enero de 2011

Jarre y una chica maravillosa


Hay cosas que la gente que no me conoce mucho mucho mucho no entiende. Una de ellas es todo lo que significa la música para mí (y el cine, y el deporte, y la Historia, y la tecnología, y viajar...).


Y lo que significa alguna música, música que no pega con otra música que me gusta, pero que a mí me encanta...un lío, no?.


Tened en cuenta que soy una persona que disfruta viendo cine mudo expresionista alemán al igual que viendo Dos Tontos muy tontos.


Mis amigos de toda la vida saben que me encanta Jean Michel Jarre, que es algo indisoluble de mi vida.


Edurne me dice que soy un chico un poco raro, que no tiene sentido oir a ese francés loco que hace música con sus "tecladitos" tipo Ross en Friends... pero sonríe al verme disfrutarlo, ella siempre sonríe.


La música electrónica es algo que me acompaña desde que nací, al igual que el rock, y no puedo explicar muy bien por qué pego esos desvaríos según el día, pasando de oir Kraftwerk a oir Megadeth con un intermedio para Jay Z...


Fuí al concierto de Jean Michel Jarre en el recinto de la Expo 92 en Sevilla, fue un concierto apoteósico. Él no da conciertos, da "espéctaculos multimedia" y, da igual lo que signifique...son maravillosos.


Conseguí mis primeros cassettes de Jarre a los 14-15 años, en plena eclosión del grunge y tras el sonido Madchester. A la gente se le hacía raro que llevara en mi Walkman (by Sony of course, all rights reserved) a Pixies y a Jarre.


También me llevaba a Depeche Mode que eran junto a The Cure los dos puntos por los que se unían ambos mundos, el instrumental de sintetizadores radical de Vangelis, Kraftwerk y Jarre con el rock de GN'R, Pearl Jam o Nirvana.


Jarre siempre ha estado conmigo y tiene una cualidad muy difícil de explicar y es que, sea cual sea la canción que me ponga de él nunca me pone triste.


Es el único artista del mundo que no tiene nada que me entristezca. Es muy difícil que no haya momentos melancólicos en los discos o momentos que te traigan recuerdos malos o...demasiado buenos. Él siempre me relaja y me hace disfrutar su música.


Vale, están ACDC pero ellos es que es imposible que te depriman si no bajan la intensidad de los riffs en 35 años de carrera.


Cada vez que oigo Jarre me acuerdo de Antoine, mi gran amigo que también lo adora, él me consiguió discos raros que no había forma de encontrar y hablábamos horas sobre lo que sentíamos al oir aquellos temas que para la gente eran: tu, tututu, tu, tu tututu tu, tu tutu tu tu.


Es muy difícil oir a un francés tocar los sintetizadores y teclados y no quedar como un "soy guay" "soy muy cool" o "soy siete veces más fuerte que tú", pero a nosotros nos encanta y no lo hacemos por darnos aires de nada.


No puedo entender toda mi vida si no me acompañan Equinoxe, Concerts in China, Rendez Vous, Images, Zoolook, Revolutions, Chronologie o los dos Oxygene.


El otro día estaba en casa oyendo Jarre y miraba a Edurne...es increible que me entienda como soy y me deje ser como soy. Mi casa es un lugar donde conviven Prince, Jarre, blur, GN'R, Radiohead, The Strokes, Metallica, Camarón...


No debe ser nada fácil vivir conmigo. Desde luego creo que no la conquisté diciéndole que era un loco de Jarre...pero creo que ni eso hubiera sido óbice (qué carajo es un óbice?) entre nosotros.


A veces me mira con una sonrisa mientras veo un "apasionante" partido NBA entre Milwaukee Bucks y Golden State Warriors, o veo películas de Andrei Tarkovski en las que la gente se mueve a 7 cms por minuto.


En ocasiones marco un gol increible en el Fifa 11 y la llamo corriendo para enseñárselo A CÁMARA ULTRALENTA mientras le explico lo difícil que es hacer eso y que no ha sido chorra.


Otras veces me oye reirme en la cama a altas horas de la madrugada porque estoy escuchando en mi mp4 (Sony of course, all rights reserved) el programa de Canal sur Radio El Pelotazo.


A veces veo documentales sobre la Historia de Albania y su vida en el comunismo, o repaso carreras de Fórmula 1 de 1984 mientras hojeo libros de Philip K. Dick y le hablo del What If...


Ella sigue sonriendo, siempre sonríe.


Eso no se paga con nada. Esa sonrisa me hace feliz.


O cuando tardo 17 minutos en regular el diafragma y la velocidad de disparo exacta con una iso y una exposición perfecta para una foto que a nadie le va a importar más que a mí.


Todo esto venía por Jarre, pero también por Edurne. Él me ha acompañado desde que lo oí por primera vez y pretendo que siga ahí hasta que muera dentro de 237 años. Ella...me ha acompañado desde que la vi por primera vez y espero que siga ahí hasta...damn it!!! hasta siempre y después de siempre.


Espero que Dios me deje poner Jarre en el cielo...237 años me parecen muy pocos con la cantidad de discos que tiene...