martes, 31 de enero de 2012

Celebración (y no por Vinterberg)

No sé cuando moriré, obviamente no quiero saberlo.  Aún menos quiero saber cuando morirán los seres que quiero.  Sé que no quiero risas en sus funerales, no quiero oir murmullos y que la gente hable y hable.  Que digan lo bueno que era.  Creo que el día que muera alguien de los míos quiero que el mundo se pare, que se callen todos, que me dejen gritar por dentro.

La muerte no es una celebración, no soy protestante, tampoco católico, no sé ni lo que soy, pero sé que la muerte no es una celebración.

Perderos para siempre no es una celebración.  Ni siquiera aunque sea que váis a un lugar mejor.  Puede que allí también suene Pearl Jam y haya películas de Guy Ritchie pero no estaremos juntos.

Cuando nos separemos no quiero reir, no quiero hablar con nadie, no quiero que me digan lo buenos que eráis, eso ya lo sé, por eso os quería tanto.

No sé si realmente hay un mundo maravilloso allí arriba o allí abajo donde todos somos felices y volvemos a juntarnos, sé que no quiero vivir sin vosotros.  Sé que no quiero tener esa mierda de sensación de que nunca voy a poder veros, a abrazaros, a besaros, a reir con vosotros.

Por eso no quiero que nadie ría en vuestro funeral.

Quiero llorar hasta perder el conocimiento, quiero que sepáis que mi vida fue mejor porque os conocí y que quién haya decidido que la gente como vosotros no es inmortal puede irse a la mierda.

Al día siguiente hay que volver a sonreir, ¿verdad?, ¿no es así como funcionan las cosas?.  Y decir frases típicas como que "estaba de Dios que pasara".  No creo que el hecho de que vosotros faltéis esté de Dios.  Ni siquiera puede estar de diablo.

Cada día celebro que sigáis aquí, conmigo, cerca o lejos, lo celebro.  Eso sí que merece una maldita celebración.  No la muerte de ninguno de vosotros...ni la mía.


domingo, 15 de enero de 2012

Portadas de álbums



Siempre he sido un loco de las portadas de discos. Me encanta mirarlas y, cuando pienso en un álbum, generalmente asocio a esas canciones la tonalidad de la portada y, también, la imagen que me transmite.

Es tal mi obsesión por las portadas que, literalmente, me mato para poner a mi música del mp4 las portadas y tenerlas en la pantalla.

Detesto la música no física pero he de vivir con ella, ojalá todo pudiera tenerlo en cd original, incluso algunas cosas en vinilo ahora que vuelve la moda vintage.

He leido mucho sobre las mejores portadas de la Historia de la música, algunas las comparto y otras no, como es lógico. Casi siempre se repiten las mismas: el Sgt. Peppers de The Beatles, el Sticky Fingers de los Rolling, el Abbey Road también de The Beatles, el Dark Side de Pink Floyd...

Aquí, a continuación, os pongo mi lista de portadas favoritas de la Historia, ojo, no hay orden establecido de la que más a la que menos, son, simplemente, diez portadas que me maravillan y no me canso de mirar:


1) Guns N' Roses Use your Illusion I & II (1991)


2) Jean-Michel Jarre Equinoxe (1978)



3) Death Cab for Cutie  You can play this songs with chords (2002)
4) The Rolling Stones  Let it bleed (1969)



5) Prince   Sign 'o' the times  (1986)



6) Led Zeppelin   Phisical Graffitti  (1974)




7) Brian Eno & David Byrne   Everything that happens will happen today (2008)


8) The Who   Who's next? (1971)


9) The Doobie Brothers  The captain and me (1973)



10)  Pink Floyd   Ummagumma (1969)



miércoles, 14 de diciembre de 2011

Lista mejores álbums 2011



Bueno, ya está aquí el final del 2011. Y aquí está, como ya es casi tradición, mi lista de mejores discos del año. No ha sido un año tan grandioso como fue 2009 y está ahí ahí con 2010.




Han faltado varios de mis grupos favoritos porque se han tomado el año de descanso. Fijáos que no están ni Pearl Jam, ni Prince, ni Guns N' Roses, ni Weezer, ni The Killers, ni Mgmt, ni Soundgarden, ni...en fin, espero que vuelvan pronto.




Ha sido bastante difícil hacer la lista. El orden, como siempre, es lo que siento ahora mismo, seguramente mañana o pasado ya cambiaría algunos puestos pero allá va:




Lista de mejores discos 2011:





1.- Kasabian Velociraptor!


Sin palabras, era casi imposible superar su anterior West ryder... y lo han conseguido. Un álbum perfecto de principio a fin. Pizzorno y Meighan superándose para entrar en el mainstream europeo. Un 10 de 10, si no lo habéis oido, ya tardáis.




2.- Arctic Monkeys Suck it and see


Posiblemente el mejor compositor de nuestra generación, Alex Turner sacando el que es casi el mejor disco de su carrera. Un álbum grower de esos que al principio te gusta y tras 10 escuchas ya lo tienes entre los indispensables de tu vida. Los más grandes...llevan 4 álbums (5 si incluimos Last Shadow Puppets) consiguiendo el Universal Acclaim de Wikipedia.




3.- The Wombats This modern glitch



"La irrupción". Un grupo marcado para hacer cosas muy grandes. Su segundo álbum es el pop más perfecto hecho en mucho tiempo. Este álbum es para la Historia.





4.- The Strokes Angles


Algún día os arrepentiréis de haber hablado mal de él. Vale que Julian Casablancas se ha apoderado del grupo pero...es grandioso. Un álbum arriesgado y lleno de matices. Otra obra maestra, y van 4.





5.- R.E.M. Collapse into now



Ellos sabían que era su despedida, nosotros no. Se van por la puerta grande, con un álbum mágico, lleno de melodías, bonito de principio fin. Un perfecto fin de fiesta para uno de los grupos más grandes jamás creados.





6.- Foo Fighters Wasting lights



Nunca fuí de Foo Fighters, sus canciones me parecían iguales, ellos sin gancho. Todo demasiado simpático y falso. Este álbum me arrancó de cuajo todo esa opinión. Rock de principio a fin, muy muy muy bueno, no paséis tracks, no hace falta.






7.- Alex Turner Submarine (ep)



Y de repente el niño prodigio se saca un ep de 6 baladas impresionantes para la BSO de la película de un amigo. Y el disco se convierte en Universal Acclaim como el resto de su carrera y hay que hacer más copias y más copias. Todo en él ya es mítico, su portada, sus canciones. Alex Turner...añado algo más?








8.- Noel Gallagher's high flyin' birds Noel Gallagher's high flyin' birds



La demostración de que los mejores Oasis eran Nöel. Un álbum que si lo hubieran hecho The Beatles tendrían al mundo a sus pies. Éste tío es un genio, tiene un don para hacer melodías perfectas. No sobra nada en el disco.






9.- The Black Keys El Camino



Otro álbum que se te pasa en un instante, sin fallos, sólo rock sólido con melodías pegadizas. Algo que no oía desde White Stripes. Baila, salta, disfruta, es The Black Keys, a mis hijas les encanta.







10.- Radiohead The King of the limbs


Está en el 10 porque son Radiohead. Ellos sólo saben hacer cosas perfectas y éste álbum es casi perfecto. Le falta algo de ritmo pero le sobra calidad. Se dejaron 4 canciones fuera que lo hubieran hecho perfecto. Ellos nunca fallan pero...aún pueden dar más.






11.- Gorillaz The Fall


Damon Albarn haciendo canciones con su iPad entre las giras, se baja mil aplicaciones y se saca una obra maestra de debajo del brazo. Con un tablet consigue mejores canciones que el resto del mundo con mil orquestas. Es Damon, es casi un Dios en vida...




12.- Kaiser Chiefs The future is medieval


Están en el 12 porque no tuvieron los...sí, digámoslo, cojones, de sacar un álbum doble de 21 canciones. Pidieron a sus fans que eligieran las 12 preferidas y se cargaron una idea genial donde todo encajaba. De haber metido las 21 hubieran tocado el cielo, aún así, canciones espectaculares de los de Leeds.





13.- Ragdog Bichos raros (ep)


Lo mejor actualmente de España. Han hecho uno de las mejores canciones de la Historia, sí, no me estoy pasando: Tú y yo. El resto del ep es también buenísimo. Ojalá los conozcan pronto todos y saquen un álbum como Dios manda. Este ep hace que quieras más y más y más. Son muy buenos!!!




14.- Jay-Z & Kanye West Watch the Throne


Dos genios haciendo grandes cosas, un álbum divertidísimo, lleno de grandes melodías y ritmos hip hop y funk. Pero yo soy más de Jay-Z y la influencia de Kanye West es demasiado grande. Con todo, un álbum que no podéis perderos.




15.- Noah & the Whale Last night on earth

Mi mujer los odia y yo los adoro, grandes melodías, canciones para cualquier época y cualquier momento. Fuí queriéndolos poco a poco. En UK están locos con ellos, no me extraña.




16.- Adele 21


Algo más que una voz prodigiosa, varias de las mejores canciones jamás escritas, vídeos fantásticos. Todo el mundo la conoce y me da miedo que a partir de ahora cambie pero su música es comercial y buena, algo casi imposible de aunar. Su vídeo paseando por París mientras canta eso de Someone like you me pone los pelillos de punta.




17.- Miles Kane Colour of the shape


El 20% de Last Shadow Puppets :), bueno, oficialmente el 50%. Un gran y joven compositor que ha tenido la suerte y la desgracia de tener que convivir y disfrutar de Alex Turner. Es como nacer en la misma época que Messi y ser futbolista. Su música huele a los 60 y vive para siempre. Gran disco de debut. Quiero más Last Shadow Puppets!!!.







18.- Eddie Vedder Ukelele Songs


La voz de mi generación, el icono de los 90, los 00, lo 10 y espero que siga. Un genio irrepetible grabando unas cuentas baladas con su ukelele y haciendo que lo que parecía ridículo suene celestial. Alguien para enseñar en las escuelas.




19.- Friendly Fires Pala




Su primer álbum me hizo bailar como un loco y saltar y saltar. Su segundo disco sigue la senda. Son un grupo perfecto para fiestas, conciertos, ligoteos y sueños. Su video en Hawaii se me quedó marcado. Espero aún más de ellos.






20.- The Vaccines What did you expect from the Vaccines?




Un grupo de esos que aparece en UK y te patea el culo. Son pop, son rock, son descarados. No le importa cuánto duran las canciones, sólo darte sus píldoras de buena música. Pueden llegar muy muy muy lejos si siguen esa progresión. Me gustan mucho.



En fin, un buen año.


¿Decepciones? También algunas, pero prefiero no prestarle atención: Red Hot Chili Peppers, Death Cab for Cutie, Metallica/Lou Reed, un poquito Megadeth, un muchito Coldplay...


Bueno, a ver qué tal 2012, la buena música seguirá ahí mientra haya alguien con ideas y sueños.


Eres tú un@ de es@s?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Música clásica


Llevo años teniendo una relación especial con la música clásica. Una relación de amor-pasotismo. No amor-odio, amor-pasotismo. Y eso ahora ha cambiado.
Tengo la maldita obsesión de que cuando algo me gusta quiero aprender todo lo que pueda sobre esa cosa.
Si me gusta un escritor quiero leerme todos sus libros y ver su evolución como autor, sus cambios y sus temáticas.
Si veo una película siempre me fijo en el director porque siempre quise ser director de cine (eso o guionista de cine pero entonces me daría miedo que cualquier pseudo director destrozase mis ideas). Cuando un director me llama la atención busco sobre él, indago, veo sus primeras películas, incluso sus cortos si puedo y, si todo me llena, sigo su carrera a partir de ahí.
Aplicad esto al arte, la tecnología, el deporte, etc y comprenderéis que tengo un problema, no tengo tiempo y mi cabeza pronto estallará de asimilar datos y datos y datos.
No sólo me vale leerlo, todo queda grabado a fuego en mi cabeza por un pequeño problemilla de nacimiento que ahora no viene al caso pero que casi desgracia mi infancia.
Y allí estoy yo, volcando información continuamente en un disco duro llamado cabeza que algún día estallará si sigo así.
Por otro lado todo lo que aprendo nunca es suficiente en mi obsesión por saber lo máximo posible sobre lo que me interesa.
Y así me convierto en una especie de Sherlock Holmes, capaz de saber millones de cosas sobre unas temáticas y nada sobre otras. "El hombre que sabe todo sobre la Guerra de Yugoslavia o David Bowie pero no sobre cómo funciona un taladro..."
Ya llego a la música clásica, después de esta megadivagación. Desde pequeño, la música me ha obsesionado hasta unos niveles preocupantes. Siento que si pasa más de un día sin oir mi música voy a ahogarme, lo necesito como si fuera comida.
La música clásica me atraía desde niño (niño raro raro raro), y recuerdo una cassette que cambió mi vida: Classicmania, con los mejores temas de la música clásica un poco en versión "radio edit". Casi quemo aquella cinta con Haëndel, Haydn, Mozart, Beethoven, Chopin, Tchaikovsky, Bach, Wagner, Falla, Rodrigo, Verdi, Orff, etc...
Intenté conseguir música clásica por donde fuera (labor jodidísima para un niño de 12 años en 1989). Conseguí Tutto Pavarotti y Los 3 tenores posteriormente, me compré cassettes de música clásica en Discoplay (aka BID) y en TIPO (dos revistas maravillosas de compra musical en los 90).
Me compré Las 4 estaciones de Vivaldi, y Conciertos en piano de Chopin, lo que podía con mis escasísimos ahorros.
Pero después todo se fue truncando. No podía conseguir más música y yo no quería pararme ahí. Quería leer y aprender como más me ha gustado siempre...por mí mismo.
Entré en el instituto y empecé a estudiar asignatura de música, mi profesora quería que supiera lo que era un adagio, un minuetto, un tenor, contralto y contrabajo...etc, etc.... Yo quería saber por qué Chopin escribía cosas tan tristes, y oir su música, su vida, no técnicas de cómo dibujar pentagramas.
Querían que fuera al conservatorio porque "estaba desperdiciando mi vida" con las posibilidades que tenía y expresiones así...
Ya me habían amargado la infancia en clases separadas, intentando que fuera un genio del ajedrez, de la memoria, etc, etc...
Yo sólo quería ser yo mismo.
Y mis padres estaban allí, como siempre han estado. No me obligaron a nada, no me dijeron lo cool que era ser ajedrecista, violinista o sesador de pollos.
No.
Me dejaron ser yo mismo. Y me dejaron oir grunge, y rock, y metal, y tecno, y dance, y hip-hop, y música clásica...la poca que conseguía.
Me dejaron odiar el ajedrez.
Y vi que la música clásica era inabarcable para mí.
Porque tenía que intentar dominar a mi manera 500 años de música. Con autores que eran más prolíficos que Jack White/Alex Turner/Damon Albarn juntos.
No iba a oir a Albinoni si no podía saber todo sobre él y a tener acceso a toda su obra. Cuando llegase el momento lo haría.
Luego vino lo otro. La parte II.
La parte II es lo que envolvía a la música clásica: viejos clasistas, pedantes de camisas imposibles, ricachones de tres al cuarto y señoras que quieren lucir abrigos de visón.
Aquello me espantaba. Había podido ir a varios conciertos de música clásica con el Instituto y al Gran Teatro de Córdoba con el gran Leo Brouwer.
Yo era un tío normal, un tío que perseguía chicas, vestía normal y no ponía caras extrañas mientras oía música clásica, simplemente la disfrutaba hasta el último milímetro de mi cuerpo.
Como el resto de la música.
Y me fuí alejando más y más. No quería pertenecer a ese grupo de gente que va diciendo a todos "yo es que oigo música clásica, soy muy guay".
La música clásica se había convertido en el Apple de las músicas. "Yo oigo música clásica así que yo sí sé de música", "tú oyes música de melenudos así que eres un ignorante, un zafio, un barato" :)
Y lo fuí dejando pasar, tenía que tomar mucho aliento para intentar la escalada de saber más y más y más y de llegar a abarcar todo.
Hace unos meses sentí que ya estaba preparado, ahora estoy oyendo Romeo y Julieta de Tchaikovsky. Me gusta muchísimo. Tengo toda la música a mi alcance. Toda la información en mi mano. Puedo ir entrando poco a poco en ella y preguntar "hola, soy Jesús, ¿sigues dejándome entrar después de tantos años?".
Cojo los cd's de la biblioteca con cuidado, no quiero que me vean llevarme a Bach y piensen que quiero "dármelas de guay". No se lo contaba a nadie, porque no quería que se mofaran de mí.
Quiero disfrutar y aprender, disfrutar y aprender. Sin abrigos de visón, joyas, palcos y sin pedanterías.
Sólos mi discman Sony, mis auriculares intraurales Sony, mi Wikipedia y yo.
Larga vida a la música clásica.
Allá vamos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

My drug buddy

Hoy es un minipost, es menos que eso, son frases sueltas. Como le gustaba hacer a Ray Loriga. Poner frases sueltas. Tal vez con pocas pocas palabras exprese cosas que siento muy adentro y que de otra manera no sé sacarlas:

Te abrazaría hasta fundirte conmigo.

Nunca me acostumbraré a estar lejos de ellos.

Los pequeños detalles son los que hacen que todo encaje, como cuando leo Sherlock Holmes.

No me gusta ver París llena de nazis, necesito a Humphrey Bogart golpeándolos con su cinismo desde el norte de África. Los nazis vestían de gris y tú ibas de azul.

Evan Dando nunca debió drogarse, oirlo me deprime hasta un nivel que hacía tiempo que no tocaba.

No entiedo por qué la gente no lee más.

Sería algo más que genial estar ahora los 4 en un playa de Cádiz.

Tengo miedo a que no sepamos controlar nuestro futuro.

Ninguna otra mujer del mundo podría ser tú. Eres todo aquello que me gusta y me hace sentir bien, condensado en una sóla persona.

Desde que soy padre es como si todo me doliera más. Cada cosas que veo, en documentales, en telediarios, en la gente...no quiero que nadie ni nada dañe a mis niñas.

Nunca dejará de llover en esta ciudad. Quiero que el sol llegue hasta las 11 de la noche.

Podría daros miles de besos. Millones de ellos. Y no me cansaría nunca.

Qué bien hueles.

Sólo soy un pobre andaluz intentando hacer todo lo mejor posible. No es fácil.

Los andaluces siempre salimos hacia adelante.

Mi abuela siempre sonreía y me decía que "nadie iba a quitarle esa sonrisa mientras los suyos estuvieran sanos".

Tengo varios millones de cosas aún por aprender.

Me gustaría abrazar a mi hermano y decirle que todo va a salir bien.

Y es que, maldita sea, Todo va a salir bien.

No quiero montarme nunca en un tren mirando atrás con la cara de esos pobres chicos de los documentales sobre guerras.

No hace tanto tiempo que pasaron...y la gente cada vez lee menos.

París tiene que estar preciosa ahora mismo.

Y Londres.

Incluso Roma.

Nueva York tiene que ser la leche.

Creo que cualquier viaje tiene que ser increible a tu lado.

Quiero que todo salga bien.

Quiero que todos seáis felices.

viernes, 14 de octubre de 2011

Dos mundos en uno




Hoy necesito escribir. Y no va a ser uno de esos textos en los que hablo de cosas cínicas, un poquito de música por aquí, otro poquito de cine por allá.


No va a haber ni un instante para el humor. Tampoco va a ser nada sobre lo que siento por mi tierra o mis seres queridos. Hoy voy a aburriros, aún más de lo habitual, hablando de algo que me interesa muchísimo desde que nací y que, a la práctica totalidad, os va a dejar dormidos plácidamente.



He estudiado la carrera de Historia y, puedo decir con casi total exactitud que todo lo que sé de Historia lo aprendí fuera de ella. Me especialicé en Historia Contemporánea y tengo temas que me interesan especialmente en el transcurso de los años.



Uno de ellos, sin duda, es el comunismo. La vida bajo el comunismo y lo que, aún hoy a mis ojos, me sigue pareciendo algo increible que me hace preguntarme continuamente si realmente ocurrió.



Nací en 1977, y me considero un afortunado por ello, porque gracias a ese hecho he conocido varios mundos en uno. He conocido el mundo de la tecnología cero y el mundo ultratecnológico, el mundo dividido en capitalismo y comunismo. La peseta y el euro. Jugar en la calle y buscar en la wikipedia. Vivir la evolución y nacimiento de algunas corrientes en la música, el cine y el arte en general.



Pero volvamos al comunismo, y a vivir bajo el comunismo.



Desde niño he sido un poco raro, me encantaban los deportes, la música y el cine pero, a unos niveles bastante extraños.


Mi padre hablaba de mí como el que tenía en casa un robot capaz de aprender cosas increibles sin sentido. Era una mezcla maravillosa entre orgullo y extrañeza.


A veces paseaba con él por ahí y me encontraba con algún amigo suyo y mi padre comentaba sonriendo "eh, ¿sabes que mi hijo se sabe la selección de Polonia del 86?" y yo decía cual niño repelente-insoportable "Mlynarczyck, Zmuda, Boniek, Buncol, Smolarek, Lato..." La gente me miraba entre "este niño se forraría en El tiempo es oro" y "vaya pedazo de imbécil que están criando".



Mi padre me trajo un libro de no se qué biblioteca (y que lo regalaban) sobre la situación del deporte en la URSS. Yo tenía algo así como 6 años, el típico regalo que todo niño siempre ha soñado. Y lo devoré. Allí, obviamente me hablaba sobre las maravillas de la URSS.



Por otro lado leía sobre las maravillas del capitalismo. Y yo estaba en medio. Aquellos hombrecitos eran como mis cowboys y mis indios.



Nunca he sido comunista. Nunca he sido de derechas.



No hace falta ser muy listo para catalogarme.



Pero siempre me ha obsesionado el comunismo, el Telón de acero, el arte ruso, el deporte bajo el comunismo, el cine ruso...(en serio, cine ruso).



Siendo pequeño veía campeonatos de atletismo en los que las atletas de la Alemania Oriental (de verdad niños y niñas, existía una cosa llamada Alemania Oriental) corrían como galgos bajo los efectos del dóping. Normalmente las atletas de la DDR quedaban primeras, después las rusas, y luego alguna húngara, rumana, etc.



Era el triunfo de un régimen. O la exaltación de la trampa. Pero yo no sabía nada de eso por entonces. Y creo que tampoco me importaba mucho. Esa gente venía desde atrás del Telón de Acero...increible.



Me interesaba todo sobre ese mundo, sus logos, sus geniales desfiles de tanques y armas (lo cual no quiere decir que sea un belicista, te pueden gustar las películas de Schwarzenegger sin necesidad de ir cosiendo a tiros a nadie por la calle).



El deporte me llevó a mirar en los países, en la política, a intentar averiguar por qué deportistas como Blokhin, Belanov, Sabonis, Volkov, Marchulionis, etc no podían salir de sus países y demostrar al mundo entero lo que valían.



Yo decía: si el Barça fichara a varios rusos de esos arrasaríamos.



En baloncesto era un escándalo maravilloso, esas selecciones increibles de Yugoslavia y la URSS. Con gente como Petrovic, Radja, Tikhonenko, Dalipagic, Delibasic, Kukoc, Tachenko, Valters...



Mi idealización de lo que había allí detrás crecía y crecía. Veía películas de Eisenstein, y después conseguí algo de Ciencia Ficción rusa...conocí a Andrei Tarkovski y mi vida cambió. Conocí un modo de hacer cine que no había visto en nadie y que jamás volvería a ver.



Parajes rusos desolados, imágenes impactantes, existencialismo y metafísica mezclados en una película que te dejaba inmóvil.


Films como Stalker, Solaris, El espejo...



Seguí aprendiendo y me fuí atrás en el tiempo, ¿por qué narices había gente en Alemania en el Este y gente en el Oeste?. Cómo vivían unos y otros.



Mis padres vivieron en Alemania unos años y ellos me contaban cosas y cosas. Yo quería saber más cada vez.



Me encantaba la vida bajo el capitalismo pero me moría de ganas de saber y saber sobre aquel otro mundo.



Sé que muchos me diréis que la gente vivía bajo una dictadura, aprisionada en un mundo sin salida. Y sé que otros me hablaréis de nacionalidades oprimidas pero...yo no miraba eso. Yo miraba un sueño autoformado en mi cabeza. Un mundo totalmente distinto que me gustaba conocer.



No me tachéis de insensible pero...yo disfrutaba viendo al majestuoso equipo de Yugoslavia jugando al baloncesto y me importaba tres carajos si bajo eso había croatas, serbios, macedonios, eslovenos, bosnios o incluso kosovares. Para mí es como si me dicen que Axl Rose es un maldito gilipollas, me da igual, me encantan Guns N' Roses y ya está.


Puede que "como historiador" mi actitud fuese deleznable pero intentaba acercarme a lo que quería.



Aquella época de finales de los 70, 80 y principios de los noventa tiene miles de imágenes para mí grabadas en el cerebro. Hoy día sigo buscando y buscando información. Hace poco veía un documental sobre cómo se hacían los coches de la DDR, los maravillosos Traband, o como fue el asentamiento en el poder de Stalin tras matar a millones de personas, cómo podía subsistir en la más absoluta pobreza un país de Europa como Albania o la rebelión de Jozsef Tito en Yugoslavia contra la URSS.



Incluso me adentré en varias artes vanguardistas muy soviéticas y en música que evocaba esa época o que lanzaba cultos un poco bajo cuerda a la industrialización, mecanización y colectivización de la URSS. Grupos como Kraftwerk, Esplendor Geométrico, Aviador Dro, Neu!, etc...



Siempre me ha gustado la música instrumental y tecno de esa época. Esas creaciones que sonaban a máquinas hechas por esos fantásticos sintetizadores Korg y frases como Autobahn, Autobahn o Moscú está helado.


Estudio a Lenin, a la rebeliòn en Hungría, la guerra de los Balcanes, los grandes equipos soviéticos como el Dinamo de Kiev o el Zalguiris Kaunas. Equipos de la DDR como el Magdeburgo o yugoslavos como la Metaloplástica Sabac, la Cibona de Zagreb, Partizán de Belgrado o la Jugoplástica Split.



Casi nunca puedo decir que echo de menos estas cosas porque se asocian a ideas políticas. Es como si por decir que echo en falta a Yugoslavia me pusieran a disparar junto a Slobodan Milosevic o si hablo de la URSS como un niño con los ojos abiertos me acusan de ir contra países oprimidos como Ucrania, Lituania, etc.



Lo reitero, nunca he sido comunista.


Pero me gusta soñar y aprender de ese mundo.



Ahora todo el mundo está con lo de cosas Vintage, yo idolatro todo lo Vintage de este mundo bajo el Telón desde pequeño.



Y no quiero ofender a nadie, sólo aprender. Sé las barbaridades que hubo y también las cosas buenas.



Mis hijas cuando oigan hablar de la caida del Muro de Berlín, de la URSS o del Telón de Acero, el COMECON, la crisis de los misiles de Cuba, el boicot a los JJOO, la prohibición para deportistas de salir fuera de las fronteras o el dóping institucionalizado desde los despachos, pensarán que hablo de épocas entre 1500 y 1700 pero no, yo lo viví, y quiero conocer más y más.



Oir su música, ver su cine, ver sus partidos, sus coches obsoletos y contaminantes, sus increibles selecciones...


Soy un poco raro pero si mis padres, hermanos y mi mujer me aceptan así...¿podéis aceptarme también vosotros? Siento haberos aburrido.

jueves, 8 de septiembre de 2011

10 años

Tal día como hoy, hace 10 años, en una calurosa noche de Agosto en Córdoba conocí a Edurne. Era el 8 de Septiembre del 2001. En 3 días la vida de mucha gente cambiaría para siempre. La nuestra también porque...en 3 días ella volvía a Catalunya.

La historia es extraña, un poco de película. Yo estaba en la universidad con dos amigos de los de toda la vida, el gran George y el gran Antoine y vi pasar a una chica bastante apresurada buscando conserjería/secretaría en el recinto.

Le dijimos donde estaba y nos explicó que había venido desde Barcelona a estudiar en Córdoba (algo así como irse desde Suecia a Huelva para que te expliquen cómo son las rubias).

Hablamos los 4, nos reimos y se fue. Nos volvimos a ver después también de forma casual (no recuerdo muy bien todo esto) y nos dijo que vendría una amiga suya desde BCN, su mejor amiga, a pasar unos días con ella y conocer el Sur.

Pasados unos días nos avisó de que venía y que si podíamos ayudarle a "salir de marcha" porque no conocía nada de la ciudad, ni donde estaba la marcha, ni tenía coche, etc, etc.

Esta chica morena con amigas de BCN se llamaba Haydée. Sigue siendo algo más que una amiga en nuestras vidas.

Me llegó un sms al móvil (un Tochorola T222 de la época) diciendo que si podíamos quedar. La verdad es que me apetecía menos que nada porque estaba supercansado y ni pensábamos salir ese fin de semana, tenía agujetas de volley+gimnasio hasta detrás de las orejas.

Le dije un repelente ¿cómo es tu amiga? y me la describió como "super dulce, simpática, muy tierna, un cielito". Se me formó la imagen de Heidi en la cabeza y estuve por colgar. Llamé a George para decirle que teníamos que ir de marcha, que se lo debíamos a Haydée.

Me dijo un repelente "¿cómo está su amiga" y se la describí como "super dulce, simpática, muy tierna, un cielito". Y me dijo: "o sea, amorfa".

Le recordé que me debía no sé qué favor por alguna estudiante Erasmus y accedió a venir de mala gana. Llamé a Antoine y fue más de lo mismo.

Me preguntaron a qué hora quedar y les dije un típico en Córdoba "a las 0.30" y esta chica de BCN dijo que "a esa hora ella estaba durmiendo pero que haría el esfuerzo".

Esa frase hizo que en mi cabeza la imagen de esta chica se fuese deformando cada vez más hacia seres de las películas de terror de la Universal de los años 30.

Antoine conducía, yo iba al lado y George atrás. Las recogimos en una parada de autobús. Se montaron casi sin presentaciones. Levanté la mirada e intenté ojear por el retrovisor. Lo que vi me dejó impactado, le dije a Antoine con señales "mira atrás" y poco después vino la famosa frase de "Antoine mira palante que nos estrellamos".

Flipábamos de que esa chica fuese la que nos habían descrito.

Aparcamos el coche y la miré...aquella noche iba a ser muy larga.

Hablamos y hablamos, nos tomamos una coca-cola de 225 ptas (qué tiempos!!!). Ella era preciosa y efectivamente también super dulce, simpática, muy tierna, un cielito".

Mientras más hablaba con ella más me fastidiaba que fuera de BCN. ¿Cuánto tiempo me queda para disfrutar de ella?. ¿Volveré a verla estos 3 días?

Antoine a media madrugada empezó a sentirse mal y pidió si podíamos llevarlo. El pedazo de mamón no estuvo malo en los 5 años anteriores de amistad ni en los 10 posteriores pero esa noche se puso malo y tuve que conducir de vuelta muy pronto.

Afortunadamente hubo otra cita. Haydée nos invitó a cenar en su casa. George no podía ir ese día y yo tenía que ir como fuese.

Aún me río al recordar que por un fallo sólo teníamos una botella de agua para cenar y Antoine se la bebió de un trago antes de enterarse. Fue como cenar en el desierto de Almería, se mascaba la sed.

Yo no podía dejar de mirarla, intentaba que no lo notase, intentaba no parecer un buitre, intentaba casi evitarla para que aquello no me doliera más. Intenté ser todo lo caballero que podía. En un momento se sentó en el sofá, bajo mi brazo y sentí que quería bajar ese brazo y no dejar que se fuera jamás.

Pero tenía que irse.

Aquella chica no era una chica. Era LA CHICA.

Maldita sea!!!

1000kms

0€

Era tarde, tenía que irse. Le di un abrazo algo más largo de lo normal y dos besos en sus preciosas mejillas. Le dije que me dejara recordar esa cara en mi mente para siempre.

Y me fuí, casi llorando. Tenía su número de móvil. Le mandé un sms y le dije "Córdoba será mucho menos bonita sin ti. Eres preciosa, eres preciosa y estás rica" (una broma que teníamos porque le expliqué la diferencia entre ser bonita y ser bonita y estar rica).

Me contestó al instante. Ella no quería irse. Pero tenía que irse.

Al día siguiente cogió el tren. Era 11 de Septiembre de 2011. El mundo nunca volvería a ser el mismo.

No sé si la llamé o me llamó. Sé que eran las 3 de la tarde, hablábamos y vi a Matías Prats en Antena 3 decir que EEUU habían sido atacados y que las Torres Gemelas se habían hundido.

¿Aquello era una metáfora?

Intenté contarle todo el día lo que iba pasando. Eran casi 12 horas de tren (el Ave aún no estaba para BCN).

Me moría por verla y abrazarla.

Quedamos en vernos en Diciembre, en Córdoba, ella y yo, sólos. Necesitábamos saber si aquello era real o no. No podíamos morirnos pensando qué hubiera ocurrido.

Hablamos por teléfono y nos escribimos por mail, por carta, de todas formas. Durante 3 meses, los 3 meses más largos que puedas imaginar.

Vino a Córdoba en Diciembre y en cuanto nos vimos en la estación todo estalló en un beso como si cayeran pétalos de rosa mientras suena Use somebody de Kings of Leon. Fue el primer beso de varios millones posteriores.

Pasamos los 5 días mejores de mi vida. Pero tenía que volver a irse. Y ahora...parasiempre, o no?

Yo había terminado la carrera de Historia, había hecho el CAP y quería demostrarme a mí mismo que podía aprobar las oposiciones y que mi carrera no tenía salida, que era un pozo sin fondo de interinidades donde dar tumbos de aquí para allá sin poder planificar tu vida

Edurne trabajaba en BCN pese a sus 20 años, y tenía un piso en el que no vivía, porque lo hacía en otro con sus padres.

El 28 de Diciembre me bajé en la estación de BCN. Ella nunca me pidió nada. Siempre me dijo que lo dejaba todo por mí pero yo no tenía trabajo, no tenía piso, era yo el que tenía que correr un poco más al encuentro.

Llegué allí con la sensación extraña de que hacía lo correcto. Hay momentos en la vida en los que no te planteas nada, simplemente lo haces.

Cerramos la puerta del piso. Empezaba nuestra historia como Edurne y Jesús. Nunca fuimos novios, pasamos de no conocernos a vivir juntos. En esos pocos meses descubrí a la mejor persona que jamás había conocido.

Cumplí la frase que me dijo mi hermano cuando yo era un enano "busca siempre una chica que sea aún mejor persona que tú". Yo había encontrado a la chica de "Ella siempre dice sí": la chica bonita, sexy, dulce, buena e inteligente.

Si dejaba escapara aquello es que no merecía vivir.

Estaba tan seguro de eso que bajé a Córdoba a ver a mi familia y a por cosas y fuí con George a comprar un anillo de "te amo parasiempre",

El 14 de febrero me puse de rodillas y le pedí que se casara conmigo. Seguramente estábamos locos pero no encuentro en el mundo una razón mejor por la que volverse loco.

Nuestra vida juntos prosiguió.

Ella trabajaba mientras yo estudiaba y aprobaba las oposiciones en Madrid. Me dijeron "has aprobado, enhorabuena, has sacado un 8,5, con esa nota tan alta eres el interino número 2011" "te iremos llamando cada varios meses para trabajos esporádicos, irás consiguiendo puntos dando clases por la comunidad de Madrid hasta que de aquí a 8 años puedas optar a una plaza de algo".

Yo no quería eso.

Yo había hecho Historia porque amaba la Historia. La sigo amando. Ahora es un hobby y me gusta cada vez más.

No quería llevar mi vida de aquí para allá golpeándome contra épocas sin trabajo, sin casa.

Edurne me dijo que lo dejaba todo y me acompañaba a donde fuese pero que fuese profesor porque había hecho la carrera para algo.

Ella nunca me pidió nada.

Estoy en Catalunya porque quiero. Trabajo en Sony porque quiero (y porque soy un afortunado :) ).

Esa niña que me esperaba en la parada del autobús me daría poco después las 2 princesitas más guapas, dulces, tiernas, simpáticas y cielitos del mundo.

Yo aprendí que se puede amar cada día más a alguien.

Cada día me río con ella, me siento afortunado y me estremezco pensando en el futuro.

Han pasado 10 años...¿qué hubiera pasado sin Haydée no nos hubiera preguntado? ¿Si no hubiera aceptado ir esa noche? Si no hubiera cogido aquel tren dejando atrás a los míos y a mi tierra.

No lo sé, ni quiero saberlo.

Sé que nací para ella y ella dice que nació para mí.

Sé que cuando cerramos la burbuja y nos ponemos los 4 no hay una sensación mejor en el mundo.

Sé que ella me ha hecho mejor y sé que me deja ser exactamente como soy.

Sé que querría que la vida fuera eterna y pasarla juntos, mirándonos, riendo, hablando de todo y nada, amándola, viajando, soñando...

Love U mi nena.