viernes, 14 de octubre de 2011

Dos mundos en uno




Hoy necesito escribir. Y no va a ser uno de esos textos en los que hablo de cosas cínicas, un poquito de música por aquí, otro poquito de cine por allá.


No va a haber ni un instante para el humor. Tampoco va a ser nada sobre lo que siento por mi tierra o mis seres queridos. Hoy voy a aburriros, aún más de lo habitual, hablando de algo que me interesa muchísimo desde que nací y que, a la práctica totalidad, os va a dejar dormidos plácidamente.



He estudiado la carrera de Historia y, puedo decir con casi total exactitud que todo lo que sé de Historia lo aprendí fuera de ella. Me especialicé en Historia Contemporánea y tengo temas que me interesan especialmente en el transcurso de los años.



Uno de ellos, sin duda, es el comunismo. La vida bajo el comunismo y lo que, aún hoy a mis ojos, me sigue pareciendo algo increible que me hace preguntarme continuamente si realmente ocurrió.



Nací en 1977, y me considero un afortunado por ello, porque gracias a ese hecho he conocido varios mundos en uno. He conocido el mundo de la tecnología cero y el mundo ultratecnológico, el mundo dividido en capitalismo y comunismo. La peseta y el euro. Jugar en la calle y buscar en la wikipedia. Vivir la evolución y nacimiento de algunas corrientes en la música, el cine y el arte en general.



Pero volvamos al comunismo, y a vivir bajo el comunismo.



Desde niño he sido un poco raro, me encantaban los deportes, la música y el cine pero, a unos niveles bastante extraños.


Mi padre hablaba de mí como el que tenía en casa un robot capaz de aprender cosas increibles sin sentido. Era una mezcla maravillosa entre orgullo y extrañeza.


A veces paseaba con él por ahí y me encontraba con algún amigo suyo y mi padre comentaba sonriendo "eh, ¿sabes que mi hijo se sabe la selección de Polonia del 86?" y yo decía cual niño repelente-insoportable "Mlynarczyck, Zmuda, Boniek, Buncol, Smolarek, Lato..." La gente me miraba entre "este niño se forraría en El tiempo es oro" y "vaya pedazo de imbécil que están criando".



Mi padre me trajo un libro de no se qué biblioteca (y que lo regalaban) sobre la situación del deporte en la URSS. Yo tenía algo así como 6 años, el típico regalo que todo niño siempre ha soñado. Y lo devoré. Allí, obviamente me hablaba sobre las maravillas de la URSS.



Por otro lado leía sobre las maravillas del capitalismo. Y yo estaba en medio. Aquellos hombrecitos eran como mis cowboys y mis indios.



Nunca he sido comunista. Nunca he sido de derechas.



No hace falta ser muy listo para catalogarme.



Pero siempre me ha obsesionado el comunismo, el Telón de acero, el arte ruso, el deporte bajo el comunismo, el cine ruso...(en serio, cine ruso).



Siendo pequeño veía campeonatos de atletismo en los que las atletas de la Alemania Oriental (de verdad niños y niñas, existía una cosa llamada Alemania Oriental) corrían como galgos bajo los efectos del dóping. Normalmente las atletas de la DDR quedaban primeras, después las rusas, y luego alguna húngara, rumana, etc.



Era el triunfo de un régimen. O la exaltación de la trampa. Pero yo no sabía nada de eso por entonces. Y creo que tampoco me importaba mucho. Esa gente venía desde atrás del Telón de Acero...increible.



Me interesaba todo sobre ese mundo, sus logos, sus geniales desfiles de tanques y armas (lo cual no quiere decir que sea un belicista, te pueden gustar las películas de Schwarzenegger sin necesidad de ir cosiendo a tiros a nadie por la calle).



El deporte me llevó a mirar en los países, en la política, a intentar averiguar por qué deportistas como Blokhin, Belanov, Sabonis, Volkov, Marchulionis, etc no podían salir de sus países y demostrar al mundo entero lo que valían.



Yo decía: si el Barça fichara a varios rusos de esos arrasaríamos.



En baloncesto era un escándalo maravilloso, esas selecciones increibles de Yugoslavia y la URSS. Con gente como Petrovic, Radja, Tikhonenko, Dalipagic, Delibasic, Kukoc, Tachenko, Valters...



Mi idealización de lo que había allí detrás crecía y crecía. Veía películas de Eisenstein, y después conseguí algo de Ciencia Ficción rusa...conocí a Andrei Tarkovski y mi vida cambió. Conocí un modo de hacer cine que no había visto en nadie y que jamás volvería a ver.



Parajes rusos desolados, imágenes impactantes, existencialismo y metafísica mezclados en una película que te dejaba inmóvil.


Films como Stalker, Solaris, El espejo...



Seguí aprendiendo y me fuí atrás en el tiempo, ¿por qué narices había gente en Alemania en el Este y gente en el Oeste?. Cómo vivían unos y otros.



Mis padres vivieron en Alemania unos años y ellos me contaban cosas y cosas. Yo quería saber más cada vez.



Me encantaba la vida bajo el capitalismo pero me moría de ganas de saber y saber sobre aquel otro mundo.



Sé que muchos me diréis que la gente vivía bajo una dictadura, aprisionada en un mundo sin salida. Y sé que otros me hablaréis de nacionalidades oprimidas pero...yo no miraba eso. Yo miraba un sueño autoformado en mi cabeza. Un mundo totalmente distinto que me gustaba conocer.



No me tachéis de insensible pero...yo disfrutaba viendo al majestuoso equipo de Yugoslavia jugando al baloncesto y me importaba tres carajos si bajo eso había croatas, serbios, macedonios, eslovenos, bosnios o incluso kosovares. Para mí es como si me dicen que Axl Rose es un maldito gilipollas, me da igual, me encantan Guns N' Roses y ya está.


Puede que "como historiador" mi actitud fuese deleznable pero intentaba acercarme a lo que quería.



Aquella época de finales de los 70, 80 y principios de los noventa tiene miles de imágenes para mí grabadas en el cerebro. Hoy día sigo buscando y buscando información. Hace poco veía un documental sobre cómo se hacían los coches de la DDR, los maravillosos Traband, o como fue el asentamiento en el poder de Stalin tras matar a millones de personas, cómo podía subsistir en la más absoluta pobreza un país de Europa como Albania o la rebelión de Jozsef Tito en Yugoslavia contra la URSS.



Incluso me adentré en varias artes vanguardistas muy soviéticas y en música que evocaba esa época o que lanzaba cultos un poco bajo cuerda a la industrialización, mecanización y colectivización de la URSS. Grupos como Kraftwerk, Esplendor Geométrico, Aviador Dro, Neu!, etc...



Siempre me ha gustado la música instrumental y tecno de esa época. Esas creaciones que sonaban a máquinas hechas por esos fantásticos sintetizadores Korg y frases como Autobahn, Autobahn o Moscú está helado.


Estudio a Lenin, a la rebeliòn en Hungría, la guerra de los Balcanes, los grandes equipos soviéticos como el Dinamo de Kiev o el Zalguiris Kaunas. Equipos de la DDR como el Magdeburgo o yugoslavos como la Metaloplástica Sabac, la Cibona de Zagreb, Partizán de Belgrado o la Jugoplástica Split.



Casi nunca puedo decir que echo de menos estas cosas porque se asocian a ideas políticas. Es como si por decir que echo en falta a Yugoslavia me pusieran a disparar junto a Slobodan Milosevic o si hablo de la URSS como un niño con los ojos abiertos me acusan de ir contra países oprimidos como Ucrania, Lituania, etc.



Lo reitero, nunca he sido comunista.


Pero me gusta soñar y aprender de ese mundo.



Ahora todo el mundo está con lo de cosas Vintage, yo idolatro todo lo Vintage de este mundo bajo el Telón desde pequeño.



Y no quiero ofender a nadie, sólo aprender. Sé las barbaridades que hubo y también las cosas buenas.



Mis hijas cuando oigan hablar de la caida del Muro de Berlín, de la URSS o del Telón de Acero, el COMECON, la crisis de los misiles de Cuba, el boicot a los JJOO, la prohibición para deportistas de salir fuera de las fronteras o el dóping institucionalizado desde los despachos, pensarán que hablo de épocas entre 1500 y 1700 pero no, yo lo viví, y quiero conocer más y más.



Oir su música, ver su cine, ver sus partidos, sus coches obsoletos y contaminantes, sus increibles selecciones...


Soy un poco raro pero si mis padres, hermanos y mi mujer me aceptan así...¿podéis aceptarme también vosotros? Siento haberos aburrido.

jueves, 8 de septiembre de 2011

10 años

Tal día como hoy, hace 10 años, en una calurosa noche de Agosto en Córdoba conocí a Edurne. Era el 8 de Septiembre del 2001. En 3 días la vida de mucha gente cambiaría para siempre. La nuestra también porque...en 3 días ella volvía a Catalunya.

La historia es extraña, un poco de película. Yo estaba en la universidad con dos amigos de los de toda la vida, el gran George y el gran Antoine y vi pasar a una chica bastante apresurada buscando conserjería/secretaría en el recinto.

Le dijimos donde estaba y nos explicó que había venido desde Barcelona a estudiar en Córdoba (algo así como irse desde Suecia a Huelva para que te expliquen cómo son las rubias).

Hablamos los 4, nos reimos y se fue. Nos volvimos a ver después también de forma casual (no recuerdo muy bien todo esto) y nos dijo que vendría una amiga suya desde BCN, su mejor amiga, a pasar unos días con ella y conocer el Sur.

Pasados unos días nos avisó de que venía y que si podíamos ayudarle a "salir de marcha" porque no conocía nada de la ciudad, ni donde estaba la marcha, ni tenía coche, etc, etc.

Esta chica morena con amigas de BCN se llamaba Haydée. Sigue siendo algo más que una amiga en nuestras vidas.

Me llegó un sms al móvil (un Tochorola T222 de la época) diciendo que si podíamos quedar. La verdad es que me apetecía menos que nada porque estaba supercansado y ni pensábamos salir ese fin de semana, tenía agujetas de volley+gimnasio hasta detrás de las orejas.

Le dije un repelente ¿cómo es tu amiga? y me la describió como "super dulce, simpática, muy tierna, un cielito". Se me formó la imagen de Heidi en la cabeza y estuve por colgar. Llamé a George para decirle que teníamos que ir de marcha, que se lo debíamos a Haydée.

Me dijo un repelente "¿cómo está su amiga" y se la describí como "super dulce, simpática, muy tierna, un cielito". Y me dijo: "o sea, amorfa".

Le recordé que me debía no sé qué favor por alguna estudiante Erasmus y accedió a venir de mala gana. Llamé a Antoine y fue más de lo mismo.

Me preguntaron a qué hora quedar y les dije un típico en Córdoba "a las 0.30" y esta chica de BCN dijo que "a esa hora ella estaba durmiendo pero que haría el esfuerzo".

Esa frase hizo que en mi cabeza la imagen de esta chica se fuese deformando cada vez más hacia seres de las películas de terror de la Universal de los años 30.

Antoine conducía, yo iba al lado y George atrás. Las recogimos en una parada de autobús. Se montaron casi sin presentaciones. Levanté la mirada e intenté ojear por el retrovisor. Lo que vi me dejó impactado, le dije a Antoine con señales "mira atrás" y poco después vino la famosa frase de "Antoine mira palante que nos estrellamos".

Flipábamos de que esa chica fuese la que nos habían descrito.

Aparcamos el coche y la miré...aquella noche iba a ser muy larga.

Hablamos y hablamos, nos tomamos una coca-cola de 225 ptas (qué tiempos!!!). Ella era preciosa y efectivamente también super dulce, simpática, muy tierna, un cielito".

Mientras más hablaba con ella más me fastidiaba que fuera de BCN. ¿Cuánto tiempo me queda para disfrutar de ella?. ¿Volveré a verla estos 3 días?

Antoine a media madrugada empezó a sentirse mal y pidió si podíamos llevarlo. El pedazo de mamón no estuvo malo en los 5 años anteriores de amistad ni en los 10 posteriores pero esa noche se puso malo y tuve que conducir de vuelta muy pronto.

Afortunadamente hubo otra cita. Haydée nos invitó a cenar en su casa. George no podía ir ese día y yo tenía que ir como fuese.

Aún me río al recordar que por un fallo sólo teníamos una botella de agua para cenar y Antoine se la bebió de un trago antes de enterarse. Fue como cenar en el desierto de Almería, se mascaba la sed.

Yo no podía dejar de mirarla, intentaba que no lo notase, intentaba no parecer un buitre, intentaba casi evitarla para que aquello no me doliera más. Intenté ser todo lo caballero que podía. En un momento se sentó en el sofá, bajo mi brazo y sentí que quería bajar ese brazo y no dejar que se fuera jamás.

Pero tenía que irse.

Aquella chica no era una chica. Era LA CHICA.

Maldita sea!!!

1000kms

0€

Era tarde, tenía que irse. Le di un abrazo algo más largo de lo normal y dos besos en sus preciosas mejillas. Le dije que me dejara recordar esa cara en mi mente para siempre.

Y me fuí, casi llorando. Tenía su número de móvil. Le mandé un sms y le dije "Córdoba será mucho menos bonita sin ti. Eres preciosa, eres preciosa y estás rica" (una broma que teníamos porque le expliqué la diferencia entre ser bonita y ser bonita y estar rica).

Me contestó al instante. Ella no quería irse. Pero tenía que irse.

Al día siguiente cogió el tren. Era 11 de Septiembre de 2011. El mundo nunca volvería a ser el mismo.

No sé si la llamé o me llamó. Sé que eran las 3 de la tarde, hablábamos y vi a Matías Prats en Antena 3 decir que EEUU habían sido atacados y que las Torres Gemelas se habían hundido.

¿Aquello era una metáfora?

Intenté contarle todo el día lo que iba pasando. Eran casi 12 horas de tren (el Ave aún no estaba para BCN).

Me moría por verla y abrazarla.

Quedamos en vernos en Diciembre, en Córdoba, ella y yo, sólos. Necesitábamos saber si aquello era real o no. No podíamos morirnos pensando qué hubiera ocurrido.

Hablamos por teléfono y nos escribimos por mail, por carta, de todas formas. Durante 3 meses, los 3 meses más largos que puedas imaginar.

Vino a Córdoba en Diciembre y en cuanto nos vimos en la estación todo estalló en un beso como si cayeran pétalos de rosa mientras suena Use somebody de Kings of Leon. Fue el primer beso de varios millones posteriores.

Pasamos los 5 días mejores de mi vida. Pero tenía que volver a irse. Y ahora...parasiempre, o no?

Yo había terminado la carrera de Historia, había hecho el CAP y quería demostrarme a mí mismo que podía aprobar las oposiciones y que mi carrera no tenía salida, que era un pozo sin fondo de interinidades donde dar tumbos de aquí para allá sin poder planificar tu vida

Edurne trabajaba en BCN pese a sus 20 años, y tenía un piso en el que no vivía, porque lo hacía en otro con sus padres.

El 28 de Diciembre me bajé en la estación de BCN. Ella nunca me pidió nada. Siempre me dijo que lo dejaba todo por mí pero yo no tenía trabajo, no tenía piso, era yo el que tenía que correr un poco más al encuentro.

Llegué allí con la sensación extraña de que hacía lo correcto. Hay momentos en la vida en los que no te planteas nada, simplemente lo haces.

Cerramos la puerta del piso. Empezaba nuestra historia como Edurne y Jesús. Nunca fuimos novios, pasamos de no conocernos a vivir juntos. En esos pocos meses descubrí a la mejor persona que jamás había conocido.

Cumplí la frase que me dijo mi hermano cuando yo era un enano "busca siempre una chica que sea aún mejor persona que tú". Yo había encontrado a la chica de "Ella siempre dice sí": la chica bonita, sexy, dulce, buena e inteligente.

Si dejaba escapara aquello es que no merecía vivir.

Estaba tan seguro de eso que bajé a Córdoba a ver a mi familia y a por cosas y fuí con George a comprar un anillo de "te amo parasiempre",

El 14 de febrero me puse de rodillas y le pedí que se casara conmigo. Seguramente estábamos locos pero no encuentro en el mundo una razón mejor por la que volverse loco.

Nuestra vida juntos prosiguió.

Ella trabajaba mientras yo estudiaba y aprobaba las oposiciones en Madrid. Me dijeron "has aprobado, enhorabuena, has sacado un 8,5, con esa nota tan alta eres el interino número 2011" "te iremos llamando cada varios meses para trabajos esporádicos, irás consiguiendo puntos dando clases por la comunidad de Madrid hasta que de aquí a 8 años puedas optar a una plaza de algo".

Yo no quería eso.

Yo había hecho Historia porque amaba la Historia. La sigo amando. Ahora es un hobby y me gusta cada vez más.

No quería llevar mi vida de aquí para allá golpeándome contra épocas sin trabajo, sin casa.

Edurne me dijo que lo dejaba todo y me acompañaba a donde fuese pero que fuese profesor porque había hecho la carrera para algo.

Ella nunca me pidió nada.

Estoy en Catalunya porque quiero. Trabajo en Sony porque quiero (y porque soy un afortunado :) ).

Esa niña que me esperaba en la parada del autobús me daría poco después las 2 princesitas más guapas, dulces, tiernas, simpáticas y cielitos del mundo.

Yo aprendí que se puede amar cada día más a alguien.

Cada día me río con ella, me siento afortunado y me estremezco pensando en el futuro.

Han pasado 10 años...¿qué hubiera pasado sin Haydée no nos hubiera preguntado? ¿Si no hubiera aceptado ir esa noche? Si no hubiera cogido aquel tren dejando atrás a los míos y a mi tierra.

No lo sé, ni quiero saberlo.

Sé que nací para ella y ella dice que nació para mí.

Sé que cuando cerramos la burbuja y nos ponemos los 4 no hay una sensación mejor en el mundo.

Sé que ella me ha hecho mejor y sé que me deja ser exactamente como soy.

Sé que querría que la vida fuera eterna y pasarla juntos, mirándonos, riendo, hablando de todo y nada, amándola, viajando, soñando...

Love U mi nena.

sábado, 27 de agosto de 2011

Here, there and everywhere

He vuelto de mis vacaciones en Córdoba, no quiero escribir mucho, no quiero pensar mucho. Esto es un minipost, no es uno de mis recargados comentarios de siempre. Sólo quiero expresarme rápido, antes de perder esta sensación en mi cabeza.

No podéis imaginar lo difícil que es vivir aquí y allí, tener mi vida aquí, mi mujer, mis hijas, mi familia política (odio esta expresión), mi casa, mi trabajo que adoro, una ciudad fantástica y allí, allí tener mis padres, hermanos, sobrinos, amigos de la infancia, mis raíces, recuerdos, olores...mi Córdoba.

Vine a vivir a Barcelona hace 10 años, y me acogieron con los brazos abiertos, me han hecho sentir en casa y tengo 3 catalanetas conmigo para hacerme el más feliz de los mortales.

Pero en Córdoba también tengo muchas cosas. No sé lo que sienten los demás ni quiero ofender a nadie pero, ser de Córdoba y no vivir allí es muy muy duro. No sé si será lo mismo para los de Guadalajara o los de Argamasilla de Alba. Sé que Córdoba se te queda en el corazón y en la mente mientras vives.

Y mi familia, bueno, mi familia y amigos de allí son de los que...no quieres separarte nunca.

Y así será siempre.

Dos vidas, dos lugares, dos familias. Dolor al dejar un sitio y volver al otro. No estar nunca totalmente completo.

A veces siento que allí soy "el catalán" y aquí el "andaluz". Y eso es una gilipollez porque en ambos sitios me dejan ser yo mismo. Por eso los quiero tanto a ambos.

Pero nunca me voy a acostumbrar a dejaros atrás, estéis en Córdoba o en Barcelona. Nunca, ni lo pretendo, ni lo quiero.

Lo único que quiero es que entendáis que cuando hable bien de mi vida en BCN no menosprecio CDB y que cuando os digo que CDB es algo único no insulto BCN, ni a vosotros.

Ojalá BCN estuviera a 100kms de distancia y no 1000 de CDB porque mi vida está aquí, en Catalunya, y seguirá aquí, forever and ever.

Necesito que alguien invente ya la teletransportación para poder abrir una puerta y daros un beso cuando quiera. Para poder oler el azahar, pasear por la judería o que apretéis a mis niñas hasta que os apetezca.

Catalanes, andaluces, os quiero con locura.


jueves, 2 de junio de 2011

U against the other




En UK hay una costumbre musical francamente divertida si te lo tomas a bien...es la de enfrentar a dos grupos que tienen éxito más o menos a la vez. De esa forma, tú estás en un bando u en otro (a no ser que seas gente como yo que me la repanfinfla lo de los bandos).


Estos enfrentamientos suelen venir creados desde las grandes revistas británicas: Melody Maker, New Musical Express o incluso la propia BBC y su Top of the Pops.


El caso más típico es el de The Beatles/The Rolling Stones, algo así como ¿qué quieres más a mamá o a papá?...imposible decantarse o no disfrutar a ambos...aunque :) personalmente quiero muchísimo más a papá musicalmente hablando (The Rolling Stones).



Tras dividir UK entre niños/as buenos (Beatles) y malos/as (Rolling) durante décadas, hubo decenas de casos más, algunos sin grandes peleas, como cuando quisieron hacernos decidir entre Led Zeppelin y Deep Purple a principios/mediados de los 70. Esta comparación era algo así como decir ¿te gusta más Caravaggio o el que te ha pintado el piso?. Sí, por si tenéis dudas...Caravaggio es Led Zeppelin.


En los 80 hubo enfrentamientos extraños como ver si te gustaban más Depeche Mode o The Cure, dos grupos que se parecen entre sí como las Pirámides de Egipto y el Santiago Bernabeu.



Un enfrentamiento que si tuvo más éxito por la cantidad de gente que entró al trapo fue el de Duran Duran y Spandau Ballet en los 80. Musicalmente ambos aportaban bastante poco pero estuvo divertido ver a las niñas con las carpetas llenas de unos u otros.


El gran gran enfrentamiento tras Beatles y Rolling fue a mediados de los 90: blur y Oasis. Éstos dos tenían talento para dar y tomar, y sus líderes decidieron seguir el juego al igual que sus compañías discográficas. Qué mejor publicidad!!! Y aún mejor si sus singles y álbums se planifican para chocar en las listas y ver quién gana.



Allí teníamos a Noel Gallagher y a Damon Albarn peleándose con la ayuda de Liam y de Alex James. Frases portada para NME como la de Noel "deseo que Damon y Alex contraigan el sida y se mueran". Con respuestas tipo Damon cuando ganaron todos los brits habidos y por haber: "Oasis ganó el año pasado la liga, nosotros hemos ganado liga, copa, champions y supercopa".



Fue francamente divertido. Yo me posicioné por blur, y sigo allí pero disfruto como un mono con Oasis.



El penúltimo gran enfrentamiento fue el de Kaiser Chiefs y Arctic Monkeys, los primeros grupos nuevos de gran éxito en UK tras el hundimiento de las discográficas. Basados en el boca a boca, my space y las demos por internet ambos venden más de 1,8 millones de discos en UK de su primer álbum y Arctic Monkeys bate el récord de ventas en una semana para un debut.



El tiempo pone a cada uno en su sitio y Arctic Monkeys ha goleado a otro gran grupo, Kaiser Chiefs... pero ensu momento la gente estaba con unos o con otros...eran Sheffield contra Londres, obreros contra pijos, lo mismo de Blur y Oasis (Londres contra Manchester, pijos contra obreros).



El último gran enfrentamiento está aún naciendo: The Wombats o The Vaccines. El tiempo nos dirá donde llega cada uno. Ambos han vendido muchísimo en UK pero...mi impresión es que The Wombats pasarán a estar en las enciclopedias y The Vaccines en el recuerdo de unos cuantos.



Mientras tanto, en un lugar del suroeste de Europa llamado España intentan decidir si les gusta más Melendi, Pignoise o Despistaos... ¿Todos? No, un grupo de gente irreductible...en fin, ya sabéis como continúa, no?












viernes, 15 de abril de 2011

Escritura automática

¿Sabéis esa sensación extraña de que estás en un momento especial? Cómo si estuvieras imbuido en una película de Andrei Tarkovski. Yo la tengo ahora, pero no puedo expresarme creando cosas como Stalker, ni tan siquiera como El Espejo.

Esos momentos especiales en los que sientes que quieres coger un trozo de tu mente y plasmarlo en un papel aunque no le importe a nadie o sea una soberana estupidez lo que escribes. Simplemente te pones y escribes, intentas capturar el momento, como si fuera una fotografía de tu cerebro. En escritura automática

Pienso en cosas pasadas y en cosas presentes, escribo sobre cosas importantes y cosas absolutamente vanas.

Si volviera atrás en el tiempo tal vez volviese a hacerlo todo igual, al fin y al cabo, soy lo que soy también por todo lo que hice o dejé de hacer.


Y quizás ahora sepa más que entonces, pero las cosas siguen doliendo. Eso es una de las cosas mágicas de la vida y también de las cosas malditas...que no sabes qué te espera de aquí a unos segundos...no digo ya días.


Y sólo sé que hay olores, recuerdos y sensaciones que nunca más volveré a tener. Tengo millones de olores, recuerdos y sensaciones nuevas pero...algunas cosas no volverán.


Hacía mucho tiempo que no escribía en escritura automática, antes siempre lo hacía. Rellené algo así como 54 volúmenes de escritos entre 1993 y 2001. A una media de 9 por año. No esperaba reinventar la literatura autobiográfica, ni tampoco dejar al mundo un legado de "lo maravilloso que soy y no conocéis". Creedme que no tengo ese ego.

No, simplemente llevaba siempre conmigo un volumen en el que plasmaba ideas sueltas, con o sin sentido, razonamientos, frases y situaciones que pasaban en mi vida. La vida de un chico que intentaba avanzar entre un montón de cosas extrañas y otras francamente divertidas.

Escribía y escribía, jamás le dejé a nadie leerlo. A nadie...

Podía hablar de todo, desde de cómo había jugado ese día con el equipo, cómo era la canción nueva compuesta por JMDA, Body y yo o cómo eran las nuevas chicas llegadas a mi ciudad procedentes desde Dios sabe donde.

Pero a veces también hablaba de cosas como que echaba de menos selecciones como Yugoslavia o la U.R.S.S., o cómo me gustan los Renault 8 de 4 faros.

Cosas que no le importan a nadie pero que moldean un ser humano, somos bastante más que unos y ceros. Escribía y escribía. Nunca sentí vergüenza pasado el tiempo por lo escrito.

Ahora es algo así, sólo que no cojo los eternos bolígrafos de gran grosor que siempre usé. Ahora me siento frente a una fría pantalla y os dejo leer estas cosas.

Pero todo es mucho más frío que antes, sobre todo porque ahora escribo en una megared mundial en la que puedo deciros que me gusta la música de Prince o que me gustan los coches Traband y los BMW X7 o serie 700...pero, en el fondo, sabéis que todo lo que escriba está condicionado porque será leible.

Las canciones que compusimos JMDA, Body y yo eran muy buenas porque no pensábamos que fueran a oirlas nadie, componíamos para nosotros y eso hacía que hubiera magia.

Me encantan las portadas de los discos de Death Cab for Cutie, me parecen de lo más maravilloso del mundo. Todas menos la de Transatlanticism, creo que si mi banda hubiese seguido tras firmar el contrato discográfico hubiera buscado portadas así.

Echo en falta escribir así, automático, sin releer ni volver atrás, simplemente poner un párrafo sobre lo que venga a mi cabeza mientras oigo música de fondo.

Ahora oigo Beck y pienso en lo maravilloso que es pasear por Cádiz, o cómo espero que en los próximos playoffs de la NBA alguien coja a los Miami Heat y los elimine sin remisión, y que le pase lo mismo a los Bulls para después mandar a Derrick Rose a un equipo de baloncesto para niños de 10 años y que así pueda aprender conceptos básicos del baloncesto como "pasa la maldita pelota" o "no hagas siempre la misma entrada, tira desde fuera también".

Por mi cabeza siempre pasan miles de pensamientos, leo y leo, miro e intento comprender toda la información que pasa.

Estudié Historia porque amo la Historia, hice la carrera porque me gustaba la Historia. Es el mejor motivo del mundo. Ahora sigo amando la Historia, leo cosas de Historia, veo documentales de Historia y tengo un papelito sin importancia que me dice que durante un tiempo fuí a unas clases y contesté lo que querían que contestase en unos papeles. Nada más. Soy feliz de que me guste la Historia y aprender más cada día, no de que me den papeles con títulos.

Trabajo en Sony porque me gusta Sony, creo que es el mejor motivo del mundo. Hay quien me dice que no soy funcionario...vale, pero soy feliz.

Duermo poco, pero es la única manera de saber sobre Trabands, Historia, Prince, Sony, escritura automática, Tarkovski, Cádiz o portadas de Death Cab for Cutie.

No sé si mis volúmenes siguen en Córdoba, en casa de mis padres, creo que sí, espero que no se los hayan comido mis sobrinos...

No tengo nada que ocultar en ellos.

De hecho no tengo nada que ocultar en mi vida...¿sabéis lo a gusto que se duerme así?. Yo debería saberlo pero, desgraciadamente duermo como el culo. Desde niño he dormido como el culo.

En fin...iros ya a dormir que es tarde...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Right now, right here


Este lunes pasado salió al mercado el nuevo disco de R.E.M. "Collapse into now". Puede que sea el último de su carrera o, espero, pase como con los Rolling Stones y sean eternos. No conozco un mundo sin R.E.M., sin Depeche Mode, sin Rolling Stones, sin Prince, sin David Bowie...y me da rabia pensar que algún día no habrá más.


Llegará el día en el que se hable de ellos en pasado, aunque su música siempre nos acompañe. Y entonces vendrán miles de tontos a decirnos cómo eran de buenos, cuando no les compraron ni un maldito álbum en vida.


Ya me conozco todo eso con Elvis, con Michael Jackson, con Lennon, con Hendrix...auténticos genios según la gente, pero que vieron como sus carreras entraban en barrena mientras estaban vivos para ser recuperados tiempo después.


Michael Jackson fue denostado en sus últimos álbums (no entro en su horrible vida personal) para luego ser aclamado al morir.


No quiero oir eso de R.E.M. ni de Prince, ni de Depeche Mode o Bowie, etc, etc...no quiero que me vengáis con vuestras camisetas y vuestros malditos discos recopilatorios a decirme lo buenos que eran cuando el mundo les dió la espalda en vida.


La gente sigue sin haber oido Accelerate o UP o Reveal de R.E.M. porque fueron sacados cuando ya no eran "la moda".


Ahora sacan una auténtica obra maestra "Collapse into now" que supera a otra obra maestra como fue Accelerate, pero no creo que vendan ni una décima parte de lo que vendían en los 90.


Ahora ya no es cool oir R.E.M. o Prince, no, ahora mola mucho más ir con tu Apple y tu Ipod oyendo variantes de David Guetta, mientras tomas café (tú que nunca tomabas café), en un Starbucks donde te cobrarán a precio de oro por poner tu nombre en la taza y darte wifi.


No quiero veros decirme que siempre os gustó R.E.M. o Prince cuando estos hayan muerto. No quiero oiros decirme que Michael Stipe cantaba genial cuando él ya no esté aquí.


No quiero que lleguen al número 1 de los 40 principales con un "R.E.M. The Hits" o con un "Prince The Nº1's".
Me sentiré sucio si veo que hacéis eso.


R.E.M. lleva 30 años sacando disco maravilloso tras disco maravilloso.


Tuve que apartarlos de mi vida un tiempo porque era incapaz de oirlos sin relacionarlos con mi familia, mis amigos, mi tierra, mis recuerdos y todo eso me ponía muy triste.


Hace un tiempo pude volver a oirlos, porque estaba tan feliz con mi mujer, mis hijas, mi trabajo en Sony y BCN que nada podía quitármelos ya de la cabeza.


Ahora ya no suenan a mi adolescencia y mi universidad, suenan a mi vida.


No quiero que la gente pase su vida diciendo lo bueno que fue algo que ya no está.
No quiero pasar los días sin decirle a mi mujer cuánto la amo.
No quiero que la gente diga qué bueno era Prince y qué bueno era Iniesta en los años en que lo ganamos todo.


Estoy harto de gente que vive idealizando el pasado y soñando con un futuro que despreciarán al convertirse en presente.


Seguramente éste será el último álbum de R.E.M., terminan su megacontrato con Warner y a día de hoy no estoy seguro de que quieran seguir en un mundo de la música lleno de politonos, itunes y modas de una semana de duración.


Parece ser que no sacarán más discos, tienen 50 años y, supongo, se han hartado un poco de que la gente les diga lo que tienen que hacer "necesitamos un single más comercial, haz una versión especial para itunes, graba un vídeo con chicas para MTV, ¿qué tal si haceis un dueto con un cantante de hip-hop?.


Imagino que Peter, Mike y Michael (y Bill aunque ya no esté en el grupo) tendrán ganas de decirles a todos un "iros todos al mismísimo carajo".


Y lo peor es que sé que llegará el día en el que todo el mundo hable de "qué buenos eran y cómo me gustaban, por eso me he comprado este recopilatorio y llevo esta camisetita".
Intentad no insistirme mucho con vuestros comentarios cuando llegue el momento, porque puede que os comente suavemente: "¿dónde estabas tú cuando Leave de New Adventures in Hi-FI iluminó este mundo?.


Quereos ahora que podéis, no os echéis de menos de aquí a un tiempo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Pumares, un genio incomprendido


Llevo algunos posts tratando temas muy serios, no quiero que esto se convierta en un blog sobre la filosofía racional, el yo y el super yo así que...vamos a hablar de cine.


Hay algo que no sabe mucha gente y es que un gran culpable de mi amor loco por el cine es el hoy denostado Carlos Pumares.


Yo era un niño, muy muy niño y ya tenía los problemas de sueño que siempre he tenido. Mis padres eran conscientes de ello y me dejaban ponerme la radio a horas intempestivas porque, simplemente, no podía dormir.


Aprendí a dormirme con los cascos puestos. Eran las 12 de la noche y oía Supergarcía (sí, menos cachondeo, José Mª García era el amo entonces) y después...a eso de la 1.30 empezaba Polvo de Estrellas con Carlos Pumares. Un programa maravilloso de cine aunque su título suene a gran éxito de Rocco Siffredi.


Me reía yo sólo oyéndolo mientras mi hermano dormía en la cama de al lado plácidamente.


Era un formato de programa increible porque podía decir lo que quisiera y parecía que nadie le diría nunca nada. No era el típico programa de radio de esas horas de "hola, qué tal, ¿en qué puedo ayudarte? ¿te sientes atraido por tu vecino de el quinto? ¿desde cuando te gusta tu vecino querido Julián?.


No, aquello era único. Él llegaba y se ponía a hablar de lo que le salía de allí y la gente le llamaba. Si el tema que le preguntaban le interesaba podía salir un programa increible en el que aprendías un montón y te reías muchísimo. Si le llamaba alguien con una lista de "tu opinión sobre las siguientes 132 películas" o "¿cuál crees que es la mejor película del mundo: Ghost o Dirty Dancing?" lo cortaba al momento, mandaba todo a freir gárgaras y ponía música, a veces no volvía a hablar más en toda la noche y te reías sin parar oyéndole decir "pero cómo la gente es así...claro luego votan lo que votan".


Y me reía sin parar. Hablaba de cine clásico y yo intentaba grabar en mi vídeo (sí, he dicho vídeo, VHS by Sony of course) todas las películas clásicas posibles, sobre todo en la 2, subtituladas. La verdad es que era un niño bastante raro, pero disfrutaba como un enano oyendo historias de Clark Gable, Cary Grant, Hedy Lamarr (de la que Pumares siempre decía que estaba "Lamarr de rica", John Wayne, Myrna Loy, etc, etc.


Y aprendí que el director era lo más importante de toda película y que John Ford, Howard Hawks, Mankiewicz o Fritz Lang eran sinónimo de calidad.


Recuerdo grabármelo en cinta cuando no estaba en casa (ah, lo que yo hubiera dado por internet entonces) y oirlo en las simpáticas noches de Córdoba en verano tras un día a 45º.


Empecé a ver cine y más cine, a leer libros y más libros, cada paso que conocía me llevaba a otro paso.


Oía a Pumares gritar aquel clásico de FIBERGRÁN a una señora empanada que no se enteraba de nada y...un día tuvo que dejar el programa, era de esperar, pero ya nadie pudo quitarme el cine de la cabeza.


Seguro que muchos no lo conocéis, deberíais buscar Fibergrán y Pumares en Youtube, me entenderíais mejor sobre cómo reaccionaba con los oyentes plastas.